Bruselas

La presión de Bruselas empieza a surtir efecto. La farmacéutica anglosueca AstraZeneca se ha comprometido a aumentar hasta 40 millones de dosis su suministro a la UE de la vacuna contra la Covid-19 durante el primer trimestre de este año. Se trata de 9 millones de dosis adicionales respecto al recorte anunciado hace una semana, pero todavía es menos de la mitad de los 100 millones que estaban en el contrato firmado con el Ejecutivo comunitario.

"Un paso adelante en materia de vacunas. AstraZeneca entregará 9 millones adicionales de dosis durante el primer trimestre (40 millones en total) en comparación con la oferta de la última semana y además iniciará el suministro una semana antes de lo previsto", ha anunciado la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, en su cuenta de Twitter.

"La empresa expandirá además su capacidad de producción en Europa", asegura Von der Leyen. Inmediatamente después, el secretario de Estado francés para la UE, Clément Beaune, ha atribuido la mejora a las medidas adoptadas por Bruselas contra la farmacéutica, como publicar el contrato o establecer un mecanismo para prohibir las exportaciones de vacunas a los laboratorios que incumplan sus contratos con la UE.

"La presión europea da resultados: casi 10 millones de dosis suplementarias en el primer trimestre y entregas más rápidas de AstraZeneca", ha dicho Beuane. La compra de vacunas se ha realizado de forma centralizada desde Bruselas y luego se distribuyen por todos los Estados miembros en función de la población. Eso significa que a España le corresponderán alrededor de 4 millones de dosis en el primer trimestre (el 10% del total).

Bruselas y AstraZeneca están en guerra abierta desde hace una semana. La farmacéutica, cuya vacuna acaba de ser autorizada por la Agencia Europea del Medicamento, anunció el pasado 22 de enero un recorte brutal de sus suministros a la UE. En lugar de las 100 millones de dosis prometidas por contrato, anunció que sólo podría entregar 31 millones por problemas en una planta en Bélgica.

Von der Leyen nunca se ha creído esta excusa y sospecha que AstraZeneca revendió parte de las dosis producidas en Europa a Reino Unido y por eso ahora no tiene reservas. El Ejecutivo comunitario ha exigido a la compañía que le envíe parte de los antídotos producidos en territorio británico, lo que ha abierto un conflicto comercial con el Gobierno de Boris Johnson.

En un primer momento, el consejero delegado de AstraZeneca, Pascal Soriot, culpó a la UE de los problemas. Aseguró que Bruselas había firmado el contrato de suministro tres meses más tarde que Londres, que por eso tenía prioridad. Además, insistió en que las cadenas de producción de Reino Unido y la UE están separadas, algo que la publicación del contrato demostró que no era cierto.

Tras la autorización de su vacuna el pasado viernes, el consejero delegado adoptó ya un tono mucho más conciliador. Aseguró en rueda de prensa que la compañía está "trabajando 24 horas al día y 7 días a la semana para mejorar nuestro suministro". Y anunció que su plan era redirigir sustancias farmacológicas (la materia prima de la vacuna) producidas en otras plantas del mundo a Europa para que se envasen y distribuyan aquí. Pero no dio ningún detalle de lugares ni de plazos. 

El anuncio este domingo de 9 millones de dosis suplementarias de AstraZeneca supone un gran alivio para Von der Leyen, cuya estrategia de vacunación empezaba a ser cuestionada por los Estados miembros de la UE. La vacuna de este laboratorio era la gran esperanza de Bruselas para acelerar la campaña de inoculaciones: barata y fácil de distribuir y conservar. En agosto firmó un contrato, el primero, por hasta 400 millones de dosis.

Ahora Bruselas espera que la autorización de nuevos antídotos, en particular el del laboratorio Janssen, que sólo requiere una dosis, sirva para acelerar la campaña de inoculaciones a partir de abril. El objetivo sigue siendo cubrir al 70% de la población adulta para el final del verano, lo que permitiría alcanzar la ansiada inmunidad de grupo.

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