Valencia

Ford Almussafes confirmó este lunes que ya ha presentado una iniciativa para acceder a las ayudas de la segunda convocatoria del Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica del Vehículo Eléctrico y Conectado (PERTE VEC).

La misma se produce el día en el que se ha abierto la ventanilla para solicitar las subvenciones, en concreto la línea para baterías. Y el proyecto de Ford Almussafes consiste, precisamente, en la ampliación de su taller para ensamblar en la planta valenciana las baterías de sus coches eléctricos o enchufables.

Como informó Invertia, la multinacional ya avanzó hace un mes que su intención era concurrir tanto a esta línea como a la que se abrirá para la producción de coches eléctricos. Lo hizo en un encuentro entre Ford Europa y el comité de empresa de Almussafes.

[Los planes de Ford Almussafes tras el ERE: mantener 4.800 empleos con el Kuga hasta que lleguen los eléctricos en 2026]

Esta primera línea de la segunda convocatoria, que estará disponible hasta el 15 de septiembre, está dotada con 837 millones de euros, de los que 550 millones son de subvención y los 287 millones restantes, concesión en el formato de préstamos.

Ford ha concurrido el primer día que ha podido, y eso es una buena noticia. Porque los trabajadores temen por los tiempos.

Ha pasado justo año desde que, tal y como reveló este periódico, Ford se decantó por Almussafes y no por Saarlouis para fabricar dos de sus futuros coches eléctricos sobre la plataforma GE2. La previsión de entonces era comenzar a producirlos en 2026, pero han pasado doce meses sin avances y los sindicatos temen que este retraso lo acarree también el inicio de la producción.

UGT no descarta que el inicio de la fabricación de coches eléctricos se retrase hasta 2027, y considera que, en caso de confirmarse este augurio, el valle productivo sería demasiado largo hasta esa fecha. Ford Almussafes ha perdido durante los últimos meses la producción de los coches Mondeo, S-Max y Galaxy, y el 2024 perderá también la de la furgoneta Connect, que representa un volumen considerable.

Le quedará solo la producción del Ford Kuga, un modelo demandado en el mercado pero insuficiente para la capacidad productiva de Almussafes. Tanto es así que la factoría acordó el pasado mes de abril un ERE de 1.124 trabajadores, el 19% de la plantilla.

4.800 empleados

La dirección de la factoría subrayó entonces que no variaba el calendario, y mantenía la fecha de 2026 para empezar a producir los coches eléctricos. Aspiraba llegar a la misma con los 4.800 empleados en los que se ha quedado la fábrica valenciana, al considerar que la revolución en sus instalaciones requeriría carga de trabajo pese al valle productivo al que se enfrentará en los próximos años.

La indefinición desde entonces, sin embargo, ha disparado el temor. Los sindicatos interpretan que Ford podría estar replanteándose su proyecto para Almussafes. Ni siquiera descartan que contemple cambiar de plataforma y apostar por otro tipo de vehículos eléctricos. La GE2 prevé la producción de coches grandes y de valor elevado.

Una de las especulaciones es que Ford pudiera aprovechar la construcción de la gigafactoría de baterías en Sagunto de PowerCo, filial de Volkswagen, para escoger una plataforma que monte coches eléctricos compatibles con estas baterías. Otra de las suspicacias es que Ford pueda estar esperando para conocer la acogida en el mercado del nuevo modelo de la marca, el Ford Explorer 100% eléctrico.