Bruselas

Nuevo episodio en la guerra tecnológica que libran Estados Unidos y China. El Gobierno de Países Bajos ha anunciado que restringirá las exportaciones al gigante asiático de las máquinas más avanzadas de fabricación de chips que produce la compañía holandesa ASML. Una decisión que se produce tras el acuerdo impulsado por la Casa Blanca de Joe Biden entre Estados Unidos, Países Bajos y Japón, los tres únicos países del mundo que fabrican este tipo de tecnología.

La ministra holandesa de Comercio, Liesje Schreinemacher, informó por carta al Parlamento de las nuevas restricciones el miércoles por la noche. "Los semiconductores tienen una gran importancia estratégica para futuras aplicaciones militares y civiles. Países Bajos juega un papel importante en esta cadena de valor", destaca la ministra.

"En vista de los avances tecnológicos y el contexto geopolítico, el Gobierno ha llegado a la conclusión de que es necesario para la seguridad nacional e internacional ampliar los controles de exportación existentes a determinados equipos de producción de chips", prosigue la misiva.

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El Gobierno de Mark Rutte justifica las restricciones para evitar que la tecnología holandesa se utilice en "sistemas militares" o "armas de destrucción masiva", un argumento similar al que esgrimió Estados Unidos cuando anunció su propio bloqueo contra China en octubre de 2022. El otro motivo principal es "mantener el liderazgo tecnológico holandés", escribe la ministra de Comercio.

Aunque no detalla a qué máquinas en concreto afectará la prohibición, Schreinemacher explica que las restricciones se aplicarán "quirúrgicamente" con el fin de evitar "perturbaciones innecesarias" en las cadenas de suministro mundiales y "preservar la igualdad de condiciones a nivel internacional".

En su carta, la ministra no menciona a China en ningún momento. No obstante, Estados Unidos anunció a finales de enero que había alcanzado un acuerdo con Japón y Países Bajos con el fin de privar al gigante asiático de estas máquinas avanzadas de fabricación de chips, para las que no tiene alternativas.

La compañía ASML ha aclarado en un comunicado que los nuevos controles de exportación "se centran en la tecnología avanzada de fabricación de chips, incluidas las herramientas de litografía de inmersión y deposición más avanzadas". La empresa asegura que las restricciones no afectarán a sus perspectivas financieras.