Bruselas

La Unión Europea da un paso más en su cruzada para recuperar su autonomía estratégica en el ámbito de la digitalización y plantar cara a las plataformas de Estados Unidos, como Apple, Google o Facebook. La Comisión de Ursula von der Leyen ha propuesto este jueves crear una app de identificación digital que funcione en toda la UE. Una iniciativa que ya estaba en su programa pero que cobra nueva importancia tras el impulso que han vivido los servicios digitales a raíz de la crisis de la Covid-19. 

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El objetivo es facilitar que los ciudadanos puedan acceder a través de su móvil a los servicios de la administración pública pero también a los que suministran los gigantes estadounidenses, con un grado de seguridad máximo y manteniendo el control de sus datos.

La medida pretende contrarrestar la creciente popularidad de los servicios de wallets digitales que ya ofrecen Apple o Google en sus móviles, que según Bruselas no garantiza esta privacidad.

"Es nuestra caja fuerte digital, en la que vamos a meter lo que es importante y corresponde a nuestra identidad", ha dicho el comisario de Mercado Interior, Thierry Breton, en rueda de prensa. "Tendrá varios niveles de seguridad, mucho más elevada que lo que encontramos hoy en el mercado y lo que proponen las plataformas", sostiene Breton.

El proyecto tiene una "ambición estratégica" ya que responde a la "ambición de devolver el control sobre sus datos a nuestros ciudadanos". "Aunque no emiten documentos de identidad, la identificación en las plataformas se ha convertido en una factura de paso obligada para acceder a algunos de sus servicios. Las plataformas lo aprovechan para recoger datos y monetizarlos contra nuestra voluntad. Es contra esto contra lo que queremos luchar", ha insistido el comisario de Mercado Interior.

El comisario de Mercado Interior, Thierry Breton, durante la rueda de prensa de este jueves CE

Según la propuesta de reglamento, los Estados miembros deberán ofrecer a ciudadanos y empresas esta aplicación de identificación digital europea. Una cartera para almacenar de forma segura en el móvil el DNI electrónico y otros certificados (autentificados) de atributos personales, como permisos de conducir, titulaciones o cuentas bancarias. Este wallet tendrá validez en toda la UE, es decir, sus titulares podrán hacer trámites en otros Estados miembros con la misma facilidad que en su país de origen.

El uso de esta app será voluntario para los ciudadanos que así lo deseen, que tendrán plena discrecionalidad para decidir qué datos comparten o no. No obstante, los Estados miembros sí estarán obligados a aceptarla para hacer trámites como presentar la declaración de la renta o matricularse en cualquier universidad europea. 

Obligatoria para las plataformas

Pero además, esta identificación digital europea también será de aceptación obligatoria para algunas empresas del sector privado, en particular en sectores como el transporte (por ejemplo para alquilar un coche en un aeropuerto), la banca, la electricidad o las telecomunicaciones. También las grandes plataformas de EEUU tendrán que aceptar el app europeo para permitir el acceso a sus servicios o por ejemplo como prueba de edad.

La UE ya cuenta con un reglamento de identificación electrónica que data del año 2014. Sin embargo, sólo 14 Estados miembros, entre ellos España, han creado este tipo de certificado digital y sólo en 7 se trata de un sistema totalmente móvil. El nuevo reglamento fuerza al resto de países a completar los trámites y garantiza la interoperabilidad entre los 27.

Según el análisis de impacto de Bruselas, la puesta en marcha del wallet de identificación digital europeo tendrá un coste mínimo de 3.200 millones de euros. Los beneficios del sistema pueden alcanzar los 9.600 millones gracias al impacto positivo en la innovación y la competitividad y a las inversiones en soluciones de identificación digital. La iniciativa generará entre 5.000 y 27.000 puestos de trabajo adicionales durante los 5 años posteriores a su activación.

El reglamento tiene que ser aprobado ahora tanto por la Eurocámara como por los Gobiernos de los Veintisiete. De momento no hay fecha para que esta identificación digital europea comience a funcionar, pero Bruselas cree que las especificaciones técnicas no estarán listas como muy pronto hasta otoño de 2022. A partir de ese momento podrían empezar los proyectos piloto.