Las Bolsas europeas han subido con fuerza en lo que va de año, pero cuentan con un motor para apuntalar e incluso acelerar la tendencia: fusiones y adquisiciones. El banco suizo Lombard Odier considera que esta será la clave para sostener el repunte de la renta variable en los próximos meses.

A pesar de la remontada que muchas plazas acumulan desde mínimos de la crisis, la valoración de un nutrido grupo de sus cotizadas sigue ofreciendo unos múltiplos apetecibles para poder despertar el apetito de los competidores. No solo eso, sino que como apuntan varios analistas, los balances corporativos son ahora más sólidos debido al desapalancamiento llevado al cabo y a la mejoría macroeconómica que sigue previendo un progresivo repunte en cifras de negocio.

En su informe de perspectivas de inversión para el tercer trimestre del año, Lombard Odier subraya que ¿tras un periodo bastante apagado¿ entre los años 2015 y 2016, este ejercicio ha aumentado ¿de forma considerable¿ el volumen de fusiones y adquisiciones en Europa. Concretamente, un 13% sobre los registros del año precedente mientras que en EEUU se ha constatado un retroceso del 19% en el mismo periodo. Sin embargo, las previsiones de la entidad financiera contemplan que el montante a final de año sea un 37% más grueso que al cierre anterior.

Los motivos a los que apuntan desde la entidad helvética son unas condiciones financieras ¿muy favorables¿. Algo que en primer lugar explican por la ¿abundante liquidez facilitada por el BCE¿, que también ha salido de compras en emisiones de deuda corporativa. Esto, además, se ha traducido en ¿unos costes de deuda de las empresas europeas en mínimos de 10 años¿ que facilitaría las finanzas de una adquisición diseñada mediante la emisión de títulos de renta fija. Además, los analistas de la casa no pasan por alto el consiguiente ¿buen impulso del crédito de los bancos comerciales¿, que resultaría en unas condiciones menos dolosas para operaciones apalancadas.

Sin embargo, estos son factores que forman parte del ecosistema corporativo del Viejo Continente desde hace varios trimestres. El factor que ha terminado por inclinar la balanza en este momento ha sido, según recoge el informe, la confianza empresarial. La ¿incertidumbre¿ respecto al futuro del mercado único había frenado a los directivos en sus planes de expansión inorgánica, situación que se habría solventado en gran medida tras la victoria de Emmanuel Macron en Francia. Además, la progresiva confianza en el Viejo Continente se ha asentado a la vez que las dudas sobre la capacidad real del presidente estadounidense Donald Trump de establecer sus prometidas políticas de desregulación e incentivos fiscales al otro lado del Atlántico.

UN CICLO DE CRÉDITO DISPAR

En cuanto a esta disparidad de ritmos, los expertos del banco suizo señalan otro factor más que propiciará la proliferación de operaciones corporativas en Europa: el ciclo de crédito. En estas latitudes se da un mayor margen de recuperación. Así pues, se arma una justificación adicional a la recomendación de sobreponderar acciones europeas que defienden desde esta casa de inversión y que es compartida con otras muchas entidades y gestoras de distinta procedencia.

El informe concluye que, además de que las fusiones y adquisiciones ¿podrían servir como catalizador de un repunte [adicional] de la renta variable¿, se ¿incrementa el abanico de oportunidades de selección de títulos¿.

Por lo que se refiere a la asignación sectorial de cartera, los analistas señalan su preferencia por ¿temas domésticos¿ como bancos y valores de pequeña capitalización debido a la mejora de beneficios corporativos que se deriva de la apreciación del euro en el mercado de divisas. Asimismo, se apunta hacia sectores industriales con exposición a mercados emergentes, cuyas cifras macro y monedas corrientes también están en ¿proceso de recuperación¿.