Los inversores en fondos de gestión activa de las cinco mayores entidades financieras españolas habrían ganado 15.261 millones de euros más de haber apostado por gestión pasiva durante la última década. De media, según un estudio presentado este lunes por Indexa Capital, la rentabilidad conseguida se queda a 3% del índice de referencia al que intentan batir entre 2006 y 2015.

El estudio conducido por Unai Asenjo y León Bartolomé, de Indexa Capital, muestra que solo un 6,7% de los fondos de las gestoras de los cinco grandes bancos españoles logran superar su referencia de mercado o benchmark. En términos redondos, solo siete vehículos de gestión activa lograron ganar el pulso al mercado de un total de 105 fondos analizados por los expertos.

La comparativa frente a los fondos indexados (de gestión pasiva) se inclina a favor de estos últimos, pues los activos se quedan a un 2,8% de alcanzar los registros de sus rivales. En las categorías que contempla Inverco, la patronal española de los fondos de inversión, la diferencia más abultada se da en aquellos que invierten en renta variable mixta internacional, donde la rentabilidad de los activos ronda el 1,5% y los vehículos pasivos superan el 5% a solo unas décimas de alcanzar a su índice de referencia en la última década.

LA DOMINANCIA DE LA BANCA, EN ENTREDICHO TRAS MIFID II

Para Ansejo, consejero delegado de Indexa Capital, estos datos avalan que la firma de un gestor activo se diluye ¿cuando tienes un mercado tan intervenido por los bancos centrales¿. Sin embargo, justifica que este tipo de vehículos sean los mayoritarios entre los inversores españoles por la falta generalizada de cultura financiera y por la amplia red de distribución y comercialización con que cuenta la banca. Así se explica que a cierre del ejercicio 2015, último de los que se incluyen en el estudio, un 59% de los fondos domiciliados en España estén gestionados por filiales de CaixaBank, Banco Santander, BBVA, el Sabadell y Bankia.

El experto en gestión pasiva y cofundador de Indexa confía en que con la implementación de las normas comunitarias MiFID II haya ¿un trasvase seguro¿ hacia vehículos indexados. En este sentido, con el fin de las retrocesiones y el pago directo y específico por los gastos de gestión ayudarán, a su modo de ver, a que los inversores consideren mejor el coste de oportunidad en el que incurren por el pago de comisiones que en algunos casos no se justifican por el peor desempeño del fondo frente al conjunto del mercado.