Grifols desvela a través de su equipo de investigación nuevos datos positivos de su terapia para el alzhéimer, se puede entender como un aspecto positivo para la entidad. De cara a 2019 el consenso de analistas espera que durante el nuevo ejercicio el grupo obtenga un beneficio cercano a los 700 millones de euros siguiendo la sintonía del año previo.

Grifols ha mostrado un buen comportamiento desde 2011. Sus acciones se encuentran en una tendencia alcista en la que acabamos de vivir un nuevo apoyo en la cota de los 21,8 euros, con la consecución de máximos y mínimos crecientes. Su cotización pasó de los 5 euros al precio máximo histórico de los 28 euros registrados el verano del pasado año 2018.

Ahora, los títulos del valor se encuentran en una formación rectangular entre los 21,3 – 28 euros, sufriendo varios testeos tanto en la parte alta y baja de la estructura. A nivel técnico, la superación de la resistencia en la zona de los 24,8 euros puede llevar al precio del valor a dirigirse al límite superior del rectángulo. 

Además, el corte de la media móvil de 200 sesiones (línea gris) con el precio también mostraría una señal al alza. En este sentido, podríamos buscar una estrategia con primer objetivo de los máximos en los 28 euros. De superarlos el valor tendría camino libre para seguir subiendo.

A pesar del optimismo del mercado en cuanto a la guerra comercial, esto podría dar un giro y arrastrar las acciones de Grifols. A corto plazo el indicador RSI podría entrar en la zona de sobrecompra por encima del nivel 70 que indicaría una señal de venta donde podríamos ver un movimiento correctivo de los títulos del valor. Para intentar minimizar el riesgo de la operación en el último mínimo local de los 23 euros.  

Invertia2

Guillermo Torrego, analista de XTB.