José Manuel Del Puerto Eduardo Bolinches

Los índices europeos se esforzaban este martes por alargar una jornada más el rebote y alejarse así de los mínimos del pasado viernes. El Ibex 35 cerraba un 0,1% a la baja en los 7.108 puntos después de haber llegado a asaltar con cierto margen los 7.200 puntos. La caída más suave de lo previsto de la economía alemana resultaba a última hora un argumento poco sólido frente al hundimiento de la confianza del inversor en EEUU.

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Al menos, el índice aguantaba por encima de los 7.100 puntos, que se volvía clave para alejar la posibilidad de pérdida de los mínimos de la semana pasada. Un escenario que conllevaría el testeo inmediato de la zona de los 6.800 puntos en el Ibex 35 y, con ellos, el riesgo de perderlos para darle continuidad a la corrección hasta los 6.475 puntos.

Dos eran los motores principales de esta sesión y uno era el freno, que finalmente se imponía por la mínima al haber llegado más tarde. En primer lugar, el acercamiento entre Washington y Pekín, que relajaba el temor a un nuevo capítulo de la guerra comercial entre ambas potencias. Esta madrugada, el viceprimer ministro de China y el responsable de Comercio de EEUU se han comprometido telefónicamente a mantener reuniones cada seis meses y han ratificado los términos del acuerdo Fase Uno.

Por otra parte, desde el ámbito macroeconómico el dato del PIB de Alemania del segundo trimestre del año sorprendía positivamente. La economía alemana se contrajo 'solo' un 9,7% frente a la caída del 10,1% que aguardaba el consenso de mercado. Estos dos revulsivos tiraban al alza de los índices europeos, especialmente de los valores de corte industrial y los financieros.

No obstante, en la recta final de la sesión europea, el desplome en EEUU del índice de confianza de la Conference Board hasta mínimos de la pandemia, en los 84,8 puntos, echaba el freno en seco al renovado optimismo de la primera mitad de la sesión.

Turismo y banca

El grupo de reservas turísticas Amadeus se colocaba al frente de las que aguantaban en verde, un 5,1% al alza. Las aerolíneas IAG, que llegaban a subir cerca de un 7% este martes, terminaban solo un 2,4% arriba. Un 2% se aupaban las acciones de Cellnex. Casi empatadas, un 1,9% arriba, las de Meliá Hotels. En el sector financiero, el giro a la baja del Santander (-0,2%) hacía mella en el índice.

Al otro extremo de la tabla de revalorizaciones, el rojo casi ausente en la apertura se hacía fuerte en Ence (-3,1%), ACS (-2,7%) y Colonial (-2,6%). Grifols, que en la apertura era de los pocos que cedían, acababa la sesión con un retroceso del 2,1%.

Este giro a la baja, aunque por la mínima, deja en evidencia que lo del lunes fue una reacción alcista de un día, por lo que es demasiado pronto para poder cantar victoria.

El tirón del PIB alemán sí que ayudaba a que el petróleo Brent repuntase por encima de los 46 dólares por barril. Mientras tanto, el oro volvía a ceder, ya por debajo de los 1.930 dólares por onza, sensiblemente distanciado de los 2.000 dólares de hace dos semanas.

La prima engorda

Por el mercado secundario de divisas, el euro repetía por encima de los 1,18 dólares.

En el mercado secundario de deuda soberana, la prima de riesgo española se quedaba en los 81 puntos básicos. La rentabilidad de los bonos españoles a diez años se mantenía en el 0,38% mientras que los 'bunds' alemanes se quedaban en un -0,44% a pesar del buen dato de la economía germana.