El capitalismo está de resaca este domingo. Le toca digerir los mensajes que el magnate estadounidense Warren Buffett proclamó ayer en la tradicional junta de accionistas de su firma de inversión, Berkshire Hathaway. El conocido como ‘Oráculo de Omaha’ no dejó tema sin tocar en una cita que muchos esperan año tras año y que bien se merece el sobrenombre de ‘Woodstock del Capitalismo’.

Desde el siempre espinoso asunto de su sucesión al frente de Berkshire Hathaway, hasta la volatilidad del bitcóin sin olvidar la irrupción de nuevas tecnologías y explicaciones sobre algunas de sus más recientes inversiones. Aquí, un repaso completo a los principales mensajes de la cita.

LA RETRIBUCIÓN AL ACCIONISTA

El reconocido inversor ha tenido palabras para los muchos accionistas que se han quejado de la baja retribución de la que gozan en la compañía. A pesar de que la caja fuerte supera los 110.000 millones de dólares, el empresario ha explicado que “da igual que tengamos 100, 200 o 50 miles de millones en nuestra visión sobre la recompra de acciones”.

En este sentido, ha afirmado que solo dependerá de “si es la mejor decisión para los accionistas” y no de la cantidad de efectivo en balance. Con todo, a lo largo del primer trimestre del año Berkshire Hathaway ha dedicado 1.600 millones de dólares a la adquisición de acciones propias, cuando en todo el segundo trimestre del año pasado no se dedicaron a este fin más de 1.300 millones.

EL TROPIEZO DE KRAF HEINZ

El ‘Oráculo de Omaha’ no ha tenido problema en reconocer una vez más que se pasó de entusiasmo en el año 2015 con su inversión en Kraft Heinz. Aunque ha defendido que la compañía sigue siendo una buena inversión y “lo está haciendo bien en sus operaciones”, ha asumido otra vez que pagó de más por las acciones de la compañía alimentaria. Además, según la CNBC, el inversor ha asegurado que “algo está pasando” en la cotizada en alusión a los rumores que apuntan a que los auditores de PwC habrían rechazado respaldar el formulario 10-K de evolución financiera anual que se ha remitido a la Comisión de Bolsa y Valores de EEUU (SEC, por sus siglas en inglés).

No obstante, Buffett ya tiene una estrategia sobre la mesa para resarcirse de este tropiezo: profundizar en alianzas con la firma de capital riesgo 3G Capital para incrementar el valor de la compañía. Precisamente con este fondo surgió hace cuatro años con la fusión de Kraft y Heinz, promovida también por el nversor estadounidense.

ENERGÍAS RENOVABLES

La energía es, sin duda, uno de los temas del momento por la transición ecológica que atraviesa el sector. Desde Berkshire Hathaway se han anunciado planes para “poner un montón de dinero” en este sentido. Así, Buffett ha puesto el foco sobre la energía eólica, con el objetivo de generar tanta potencia como para abastecer a todos los clientes de su división de electricidad en el estado de Iowa.

El posible sucesor de Buffett al frente de la compañía, Greg Abel, por ahora encargado de esta rama del negocio, ha explicado que se está trabajando para una expansión de este modelo de apuesta por las renovables más allá de Iowa, aunque adelantó que la expansión sería “lenta”. No obstante, sí que ya ha adelantado que para el año 2023 ninguna de sus plantas de generación empleará carbón.

NUEVAS TECNOLOGÍAS

Buffett ha tenido que reconocerse algo perdido al intentar responder a las preguntas sobre nuevas tecnologías y su disrupción en la economía. Ante estas cuestiones, se ha limitado a señalar que cuenta con gente “en esos negocios” que son los que siguen sus novedades e identifican las oportunidades de inversión en cada momento. “Sé muy poco sobre 5G”, ha llegado a comentar el reputado inversor.

Por lo que se refiere a la reciente entrada de su firma de inversión en el capital de Amazon, el magnate no ha explicado si ha sido una decisión personal o de alguno de sus colaboradores. Sin embargo, ha defendido a capa y espada este movimiento al subrayar que la inversión por valor (‘value’) no está vinculada únicamente a factores como el valor contable o la ratio de precio sobre ganancias, que son las métricas más seguidas para calibrar la valoración de una cotizada.

SU SUCESIÓN

Las preguntas que sí que ha esquivado Buffett, con nada menos que 89 años, han sido las referidas a su sucesión. Tan solo ha accedido a reconocer en tono sarcástico que los vicepresidentes de su firma de inversión, Greb Abel y Ajit Jain, podrían subir al estrado en la próxima junta para ayudarle a responder las preguntas de sus accionistas. “Es probablemente una muy buena idea, esos tipos se ven mejor que nosotros”, ha comentado en alusión a su número dos, Charlie Munger, de 95 años.

BITCÓIN Y CRIPTOMONEDAS

El magnate ha vuelto a cargar contra las criptomonedas y, especialmente, contra aquellos que las presentan como refugios de inversión. A pesar de que las menciones al bitcóin y sus hermanas menores fueron menos recurrentes que en otras asambleas de su firma inversora, Buffett ha dicho que la avalancha de dinero que va a parar a estas divisas digitales le recuerda a la que pudo ver en las mesas de juego de los casinos de Las Vegas durante su luna de miel en 1952. “Miré alrededor de aquellos malditos que sabían que lo que estaban haciendo era matemáticamente una idiotez”, ha comentado.

En la misma línea, ha insistido en que el bitcóin “es una máquina de juegos” porque “ha habido muchos fraudes relacionados con esta moneda, robos y desapariciones”. En lugar de apostar por esta criptomoneda, que en su opinión “no ha producido nada”, prefiere focalizarse en el valor de la tecnología que lo soporta, la cadena de bloques o ‘blockchain’, que para el de Omaha “es muy grande” en sí misma.

EL ‘CASO WELLS FARGO’

“Es lo único que siempre me ha preocupado de mi trabajo”. Así de tajante se ha mostrado Warren Buffett en cuanto a la amenaza de malversación en alguna de las empresas que conforman su cartera de inversión o incluso de su firma, Berkshire Hathaway. El tema ha salido a relucir en la junta de accionistas a consecuencia del escándalo de cuentas falsas que ha sacudido el banco Wells Fargo, donde el inversor mantiene todavía posiciones.

El caso acabó con la salida del consejero delegado de la entidad, Tim Sloan, el jueves pasado. A pesar de que estos episodios de irregularidades tuvieron lugar bajo el mandato de John Stumpf, de poco ha servido que el propio Buffett haya respaldado públicamente al que era su sucesor hasta hace solo unos días. En opinión del de Omaha, Sloan “ha sido tratado como una piñata” y confía en que ahora las acciones del banco puedan seguir su remontada.

Sin embargo, ha marcado un tono más grave al asegurar que “si un banco llega al punto en el que necesita ayuda de un Gobierno, el director ejecutivo responsable debe perder su patrimonio neto y el de su cónyuge”. Entre aplausos, ha recordado que son los accionistas los que terminan pagando estas situaciones y sufriendo en sus carteras.

LOS ACCIDENTES DE BOEING

Pocos temas de actualidad con impacto sobre la economía o el mercado se han quedado sin tratar en el cónclave de Berkshire Hathaway. Así, no podría haberse quedado fuera el asunto de los accidentes del Boeing 737 Max. El inversor, que tiene posiciones en aerolíneas como United Continental, American Airlines y Southwest Airlines, ha asegurado que no espera cambios en el negocio de la seguridad aérea, más después de conocerse que la compañía afectada por estos casos ya ha anunciado medidas correctivas para sus propios sistemas.

MENCIÓN PARA TESLA

Tesla, la compañía del coche eléctrico fundada por Elon Musk, también se ha hecho hueco en la cita clave del capitalismo. La irrupción que la automovilística quiere llevar a cabo en el negocio de los seguros, sector clave en el negocio de Berkshire Hathaway a través de la firma Geico, no le da miedo ninguno al magnate.

Buffett ha sentenciado que “el éxito de las compañías automovilísticas en el negocio de seguros es probablemente similar al que tendrían las aseguradoras entrando en el negocio del automóvil”.

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