Wall Street ha cerrado abril con una piedra en el zapato: las cuentas de Alphabet, la matriz de la gigante tecnológica Google. Su frágil desempeño frente a las previsiones de los analistas ha golpeado al Nasdaq, único índice de los tres principales que se despide en rojo.

Si se analiza la evolución de la bolsa neoyorquina en abril, el Nasdaq es el que mejor se ha compartado, al subir un 3,14%. Después se coloca el S&P, tras ganar un 2,7% y, por último el Dow Jones, que se anota un 1,6%.

Sin embargo, el índice tecnológico, donde la de Mountain View tiene un mayor peso, cede un 0,7% en la sesión de este martes hasta los 8.107 puntos. El S&P 500 se descuelga un 1% hasta los 2.945 puntos. El Dow Jones logra avanzar un 0,15% y conquista los 26.592 puntos.

En la agenda macroeconómica del día en Wall Street, el índice de costes laborales del primer trimestre del año marca una subida del 0,7%, de forma que se ha cumplido con lo que preveía el consenso de mercado y se ha repetido la marca de fin de año, lo que muestra un cierto estancamiento de la retribución de los trabajadores en EEUU. En cualquier caso, la referencia se ha quedado en segundo plano frente a los resultados corporativos que tocaba digerir.

Los de más difícil bocado han sido los de Google. Mejor dicho, los de su matriz Alphabet, que ha dado cuenta de un beneficio de 6.660 millones de euros o 9,5 dólares por acción gracias a una facturación de 29.480 millones de dólares. La caída desde los 13,33 dólares por título que registró en el primer trimestre del año pasado es sensible pero es que la cifra también se ha quedado por debajo de las previsiones de consenso, que ya estimaban descensos. Una tercera multa procedente de Bruselas ha hecho daño a su balance y sus acciones han perdido un 7,7% en Wall Street.

Este frágil desempeño frente a las previsiones del mercado pone sobre aviso a los accionistas de Apple, que da cuenta de la marcha de su negocio en el primer trimestre del año al cierre de la sesión de este martes. Más allá de las cifras de ventas de sus modelos iPhone, siempre buenos indicadores del porvenir de la compañía, los inversores miran con atención cualquier detalle sobre la retribución al accionista, un punto en el que varias gestoras y reputados inversores han insistido en los últimos años. Sus acciones esperan números con caídas de casi el 2%, añadiendo más peso a los índices neoyorquinos.

Al otro extremo de la tabla de revalorizaciones, General Electric se apunta alzas del 4,5%. El avance es tan generoso para el aglomerado empresarial que sus acciones superan por primera vez en dos años la media móvil de 200 sesiones, una importante referencia técnica para valorar si una compañía se encuentra en momento alcista o bajista para su cotización. La industrial ha pasado de pérdidas de 1.180 millones de dólares hace un año a los beneficios de 3.550 millones de este primer trimestre del año. La cifra ajustada y sin extraordinarios alcanza los 14 centavos por acción, sustancialmente por encima de los 9 centavos que aguardaba el consenso de analistas consultado por FactSet.

INJERENCIAS DE TRUMP EN LA FED

Por otro lado y como viene siendo habitual, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a reclamar a la Reserva Federal (Fed) que abandone su política monetaria actual y comience a bajar los tipos de interés para crecer al mismo nivel que China.

En su cuenta oficial de Twitter, Trump ha indicado que el país asiático está sumando "grandes estímulos" a la economía al mismo tiempo que mantiene los tipos de interés bajos.

"Nuestra Reserva Federal ha subido los tipos de interés de manera incesante a pesar de que la inflación es muy baja y ha instaurado una gran dosis de contracción cuantitativa", ha criticado el presidente.

Asimismo, como ya afirmó a principios de abril, ha vuelto a asegurar que, si la Fed rebajara el precio del dinero en un punto porcentual, Estados Unidos tendría "potencial para subir como un cohete". Actualmente, la autoridad monetaria tiene fijados los tipos de interés en un rango objetivo de entre el 2,25% y el 2,50%.

Los inversores no olvidan que este martes da comienzo un nuevo cónclave de la Reserva Federal de EEUU (Fed) en el que debe decidir sobre tipos de interés y eventualmente sobre políticas más activas para amortiguar el frenazo económico. Habrá que esperar hasta el miércoles para conocer las decisiones del organismo dirigido por Jerome Powell.