No en vano, Rato es el principal acusado en este juicio, el que se enfrenta a una condena mayor: la Fiscalía Anticorrupción pide 5 años de cárcel, mientras que las acusaciones populares y particulares reclaman penas de hasta 12 años y medio.

En caso de ser condenado, Rato sumaría esta condena a la que ya cumple en la cárcel de Soto del Real por apropiación indebida en el caso de las 'tarjetas black' de Caja Madrid. De hecho, el expresidente de Bankia ha llegado a la sede de la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares (Madrid) en furgón de la Guardia Civil desde la prisión.

El también ex director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) ha llegado antes de las nueve de la mañana, pero la primera imagen que se ha visto de él ha sido ya dentro de la sala de vistas. Lo mismo ha ocurrido con José Antonio Moral Santín, Estanislao Rodríguez Ponga, Francisco Baquero, Jorge Gómez Moreno y José María de la Riva, quienes también cumplen condena por las 'tarjetas black'.

RATO TOMA NOTAS DURANTE EL JUICIO

Rato, ataviado con americana, jersey gris y corbata burdeos, se sentará durante este juicio en el primer asiento del banquillo de los acusados. Va cargado con una carpeta azul y un cuaderno donde va tomando anotaciones sobre el transcurso de la vista oral.

El resto de procesados han ido llegando progresivamente a la Audiencia Nacional, donde han tenido que pasar el obligatorio control de seguridad. Entre ellos, los otros tres ex altos cargos de Bankia, aparte de Rato, a los que acusa la Fiscalía Anticorrupción: el exvicepresidente de la entidad José Luis Olivas, al igual que para los exconsejeros José Manuel Fernández Norniella y Francisco Verdú Pons.

El resto de ex altos cargos de Bankia que hoy se sientan en el banquillo lo hacen a propuesta de las acusaciones particulares y populares. Entre ellos, un antiguo compañero de Rato en el Gobierno de José María Aznar, el exministro del Interior Ángel Acebes --en tercera fila--, y el empresario Javier López Madrid --en segunda fila--.

La lista se completa con Arturo Fernández, Alberto Ibáñez, Araceli Mora, Francisco Juan Ros, José Manuel Serra, Antonio Tirado, Pedro Bedía, Rafael Fernando Giner, José Rafael García Fuster, Agustín González González, Jesús Pedroche, Remigio Pellicer, Mercedes Rojo, Ricardo Romero de Tejada, Juan Manuel Suárez, Ángel Villanueva, Sergio Durá, Miguel Ángel Soria e Ildefonso Sánchez Barcoj.

De éstos, también algunos fueron condenados en el caso de las 'tarjetas black', aunque en su caso las penas fueron inferiores a los dos años de prisión y, al carecer de antecedentes, están en prisión: Fernández Noriella, Sánchez-Barcoj, Romero de Tejada, Bedía, Arturo Fernández, López Madrid, Pedroche Nieto y Mercedes Rojo.

También serán juzgados a partir de hoy el auditor de Deloitte Francisco Celma, así como a la propia consultora, a Bankia y a la matriz de ésta --Banco Financiero y de Ahorros (BFA)--. En total, 34 acusados para un proceso que durará al menos siete meses.

Dado el volumen de acusados de esta causa, los procesados ocupan la mayor parte de los asientos de la sala, tan sólo dejando unas pocas filas para el público y los periodistas que cubren la vista oral.

CASI UNA HORA LEYENDO LOS CARGOS

Son tantos los acusados que, al inicio de esta primera sesión, la secretaria judicial de la Sección Cuarta de la Sala de lo Penal ha empleado casi una hora en leer todos los cargos y las solicitues de penas, pues en esta causa están personados tanto Fiscalía Anticorrupción como acusaciones particulares y populares.

Una vez leídas las peticiones de todas las partes, el tribunal que preside la magistrada Ángela Murillo ha cedido el turno a la fiscal Carmen Laúna, quien sustituye a Alejandro Luzón en esta causa, que tuvo que dejar de ejercer la acusación tras ser nombrado fiscal jefe Anticorrupción.

Laúna ha comenzado explicando el por qué de su acusación por un delito de falsear la información económico-financiera en los folletos que emitió el banco para captar inversores, si bien considera que estas presuntas actuaciones por parte de la excúpula del banco "no alcanzan" a acusar por un delito de falsesdad contable.