El análisis de las gráficas teñidas de rojo que el Ibex 35 dibuja en las últimas sesiones no deja lugar a dudas: a corto plazo es bajista. El índice rey de la bolsa española no ha sido capaz de levantar cabeza en ninguna de las últimas seis sesiones, en las que se ha dejado un 4,7% a fuerza de continuos máximos y mínimos decrecientes. Un porcentaje que sería solo un anticipo de lo que podría estar por venir, ya que como poco los expertos técnicos vaticinan la pérdida de los 9.000 puntos en las próximas sesiones.

El hecho de que estén siendo sus pesos pesados los que estén encabezando la caída no facilita ningún eventual cambio de rumbo. Un giro que, además, los analistas técnicos consultados coinciden en que no se producirá a menos que el índice recupere los 10.000 puntos. Y, desde su cierre del jueves en 9.208,7 puntos, tendría que remontar un improbable 8,6%.

Mucho más cercano está el 2,3% que tendría que perder para perforar los 9.000 puntos. Y, aunque los analistas difieren de dónde se encuentra exactamente el freno al retroceso agudizado en los últimos días, coinciden en que el rojo seguirá dominando a corto plazo en un índice que a principios de año se ganaba los parabienes de analistas técnicos y fundamentales, españoles y extranjeros.

DE UN POTENCIAL ALCISTA DEL 10% A CAÍDAS DEL 8%

La realidad ha sido bien distinta de aquellas previsiones que otorgaban un potencial alcista de más del 10% al índice madrileño. Con permiso de lo que ocurra en los cuatro meses que restan hasta la próxima Nochevieja, el Ibex se deja ya un 8% en una sucesión de máximos y mínimos decrecientes que seguirán marcando la tónica general de la bolsa española en las próximas sesiones a excepción de rebotes de gato muerto que alivien parte de la sobreventa acumulada.

Antes del enfrentamiento con la cota psicológica de los 9.000 puntos, podría llegar una parada en la zona de los 9.158 enteros. Aquí sitúa Sergio Ávila, analista de IG, uno de los objetivos intradía para el índice. Esta es la primera cota a la que su gráfica habría de dirigirse tras perder de vista durante más de 30 minutos la barrera de los 9.225,4 puntos, presagio de la continuidad del escenario bajista. Para la sesión de este viernes, plantea un escenario bajista con cierres de vela en 30 minutos que pasaría por los 9.171,7 puntos y, después, hacia los 9.126,5 y 9.055 puntos. Para rebotar habría que contemplar la superación en iguales circunstancias de los 9.288,2 puntos.

Y es que, el Ibex 35 no solo se ha llevado por delante hoy los 9.300 puntos, sino que ha puesto en muchos apuros la siguiente centena por debajo. Tanto es así que se han cumplido los presagios más bajistas de Roberto Moro. El experto explica que después del ¿soportazo¿ los referidos 9.300 llegaban los ¿más contundentes¿ 9.270 puntos. La contundencia ha estado en la pasmosa rapidez con la que el índice se ha deslizado por debajo de ambas cotas.

ESPEJISMO O LA MISMA VUELTA AL COLE

Mientras el DAX de la Bolsa de Fráncfort no pierda los 11.700 puntos, el analista Moro concede que los últimos retrocesos ¿pueden no resultar en nada tendencial¿, pero las caídas en Europa vienen siendo casi al unísono en las últimas sesiones.

La querencia bajista se convierte en el escenario que primeramente baraja Eduardo Faus, analista técnico de Renta 4, el experto asegura que el Ibex 35 comienza el curso ¿tripitiendo desde mínimos anuales¿. La franja de sus últimos movimientos la acota entre los 9.150 y los 9.400 puntos, zona que coincide con una resistencia marcada ya en el año 2016, a cuyo mes de diciembre ha regresado la cotización del Ibex.

Con ¿muchos valores importantes presentando parámetros en escalas lentas excepcionales de medio medio plazo, propios de la antesala de periodos consolidativos, todo apunta más hacia una senda que conduzca hacia los 8.000 puntos que un ascenso con último objetivo en los 13.000, cuya conquista debería lidiar antes con aréas de resistencia ¿complicadas¿, según Faus. Tal es su convencimiento que, aunque reconoce que las correcciones que estén por venir pueden ¿representar ocasiones de compra¿ pensando el largo plazo, su consejo para el medio es ¿infraponderar la renta variable, aprovechando los rebotes que las correcciones vayan produciendo para reducir exposición¿.

Más optimista con las bolsas mundiales, y también con la española y su Ibex 35, es Ignacio Cantos, director de inversiones en atl Capital. En este caso, presta especial atención al peso en la cesta del índice de unos bancos que están lejos de pintárselas amables con la confirmación de tipos de interés en mínimos históricos para la Eurozona al menos hasta después del verano que viene. ¿Quizá a final de año vuelva el interés¿ por el sector que más pondera del índice, pero de momento se apunta a la pérdida de los 9.000 puntos. Y desde ahí a la búsqueda de freno en los 8.950 puntos.

De alcanzar esta última cota, el índice madrileño se dejaría en el año un 20%. Un castigo que, en cualquier caso, se le antoja excesivo y difícilmente justificable. Cantos considera que, si bien ha habido revisiones a la baja en la previsión de resultados de las últimas rezagadas en dar a conocer sus balances semestrales, las cifras ya conocidas han aportado más fundamentos para la compra de renta variable.

EL LASTRE DE LOS `BLUECHIPS¿¿

La fuerte sobreventa que acumulan y lastra a los grandes valores del índice, sus `bluechips¿ son el tema clave para Marc Ribes, CEO de Blackbird. En especial, el castigo acumulado por BBVA, Banco Santander y Telefónica ¿a los que más recientemente se ha unido Inditex- hacen que cualquier rebote que no sobrepase los 10.000 puntos, incluso los 9.500 si uno se pone generoso no sean más que un ¿rebote técnico para aliviar sobreventa¿, según el experto. Ahora, el umbral a vigilar estaría en los 8.800 puntos, cuya pérdida sí que consumaría el descenso a los infiernos del selectivo.

El mal camino por el que van los `bluechips¿ para alegría de los inversores en corto también centra el análisis de Eduardo Bolinches, director de Escuela de Trading y Forex. En su opinión, este último episodio de descensos da continuidad a la senda correctiva inciada en la primavera de 2017, cuando acarició los ahora tan lejanos 11.200 puntos.

¿ O LA ESPERANZA DE LOS FUTUROS

Una vez ¿abandonada la lucha¿ por manenerse en la mitad alta de la subida posterior al Brexit, la proyección 0,618 de Fibonacci apunta a que los 8.956 puntos serán el próximo apeadero de huida, apunta Bolinches. Un retroceso más verosímil desde este viernes toda vez que en la jornada previa el índice ha perdido la posibilidad de aferrarse a su último clavo ardiendo en los 9.210 puntos. La única esperanza para el experto está en el mercado de futuros, donde las cotizaciones se mueven todavía muy por encima de lo que marca el mercado del contado y el próximo 21 de septiembre toca vencimientos de derivados semanales, anuales y trimestrales en la conocida como cuádruple hora bruja.