Las casas de inversión emiten un voto de confianza a favor de Andrés Manuel López Obrador. El nuevo presidente mexicano, más conocido por las siglas AMLO, ha optado por un tono conciliador en sus primeras manifestaciones públicas tras las elecciones en las que ha resultado vencedor en el país latinoamericano. Los expertos consideran que es momento de aprovechar el castigo acumulado para subirse a la remontada que pronostican si el izquierdista y su gabinete mantienen el discurso. Eso sí, siempre con el permiso de su vecino Trump.

El gestor Alejandro Varela, de Renta 4, explica que a pesar de que López Obrador era ¿el menos favorito¿ de los mercados, su victoria estaba ¿interiorizada¿ desde hacía tiempo. Un tiempo en el que la Bolsa de México ha perdido altura pero que él ha aprovechado para reforzar posiciones, como viene haciendo desde hace un año. Las financieras y los valores ligados al consumo doméstico son las grandes apuestas del responsable del fondo español especializado en Latinoamérica que mejor se comporta de entre sus comparables.

A pesar de que el primer gobierno izquierdista en México desde los años 30 del siglo pasado han resucitado viejos temores, Varela recuerda que ¿tenemos ejemplos recientes de que estos gobiernos no son siempre malos¿. En esta línea de discurso coincide Miguel Ángel García, director de Diaphanum, que señala que el ¿miedo al exprópiese¿ de otras economías latinoamericanas está muy lejos del discurso por el que ha optado el nuevo presidente mexicano.

El equipo de análisis de Bankinter, comandado por Ramón Forcada, subraya que el cabeza de lista del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) ¿ha dicho que respetará la autonomía del banco central, que no subirá impuestos en términos reales y que seguirá los cauces legales en caso de revisar las concesiones para extracción de petróleo¿. Esta carta de presentación supone un anticipo de más estabilidad de la que muchos analistas políticos habían descontado, explican desde la entidad española.

Un giro dialéctico que los de Bankinter atribuyen a que el candidato populista ¿ha ido ganando en pragmatismo con el paso del tiempo, sobre todo después de su experiencia como alcalde de Ciudad de México¿. El principal riesgo, más que para la seguridad jurídica de las compañías y sus proyectos de inversión está ahora en un posible incremento del gasto público para ampliar programas sociales sin nuevas vías de ingresos fiscales, cuya combinación resultaría en ¿aumento de la deuda pública y del déficit¿. Un diagnóstico en el que coinciden todos los expertos consultados.

VUELCO DEL DISCURSO, VUELCO DE CARTERAS

Con este panorama, el gestor Paul Greer, de Fidelity, explica que ahora ¿debería abrirse un periodo de distensión en México¿, pues mientras que la victoria de AMLO había sido ¿largamente anunciada¿ por las encuestas, su agenda política comienza a revelarse ¿más benigna de lo que anticipaba el sector de la inversión¿. Un punto a favor de la apuesta por México que se complementa con ¿el increíble trabajo del Banco Central Mexicano para gestionar las expectativas de inflación en los últimos 18 meses¿.

Aunque advierte de que ¿los mercados emergentes ofrecen una prima de riesgo extra¿ y en los próximos meses habrán de capear con más presión inflacionista, guerra comercial y encarecimiento del dólar, se muestra convencido de que ¿es de esperar que desaparezcan las coberturas pre-electorales y se reduzca la volatilidad¿.

El director de inversiones de la gestora Diaphanum explica que ¿el fondo económico no es malo y de momento se acompaña de promesas de rigor presupuestario¿. Así, el nuevo designado para dirigir las finanzas del país ha mostrado su compromiso con la libre tasa de cambio para las divisas, la soberanía del banco central en tipos de interés, consensos para reformas estructurales y ¿extrema responsabilidad¿ en cuanto a endeudamiento del país.

LA AMENAZA VIVE EN WASHINGTON, NO EN EL DF

Con un castigo reciente que es muy inferior al que han sufrido algunos índices europeos cuando en elecciones cercanas se han vislumbrado cambios en el color de gobierno, la recuperación se le antoja como la senda más segura al experto de Diaphanum. Siempre sin perder de vista las medidas proteccionistas que puede implantar Trump ni cómo vaya evolucionando el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, más conocido por las siglas inglesas Nafta.

Precisamente, Varela destaca que son las políticas de EEUU las que han pesado más que el propio escenario doméstico en la renta variable mexicana. No obstante, considera que la incertidumbre es mucho mayor en Brasil, donde ha reducido posiciones del 40% al 26% en su fondo, mientras que en el país azteca ha incrementado cartera hasta el 33%. Entre sus favoritas para aprovechar rebotes siempre que Washington lo permita están Inbursa, Banorte, Grupo BMV y también los grandes aglomerados empresariales, que con frecuencia integran estas dos áreas de negocio. Compañías que han sido penalizadas en el parqué y que además para un inversor extranjero salen más baratas por la depreciación acumulada por el peso.

El director general de análisis de GVC Gaesco, Victor Peiro, señala que por mucho ¿ruido¿ que acompañe a AMLO, ¿no pensamos que sea una amenaza, como no lo fue Lula en Brasil en un principio¿. Aunque reconoce que ¿podrían anunciarse medidas en el sector bancario o energético¿, no espera que ¿sean muy rupturistas¿. En su lugar considera que habrá retrasos en reformas pendientes sobre la mesa como la energética, con especial atención a la explotación de yacimientos de hidrocarburos, o la liberalización de las telecomunicaciones.

A la espera de ver ¿cuál es el entendimiento de López Obrador con Trump¿, el consejo de cautela de Peiro no va tanto para los valores más domésticos, sino más por aquellos ¿potencialmente afectados por el tema del proteccionismo¿. Entre las españolas que más han podido sufrir el miedo al populismo mexicano en su cotización, el experto apuesta por reforzarse en Iberdrola, Ezentis, ACS, Banco Santander, Acciona, ¿porque en ellas vemos capacidad de revalorización¿. En conjunto, las cotizadas españolas obtienen en torno a un 7% de su flujo de caja operativo de la nación azteca.