Por Rubén J. Lapetra (Finect)

Inversores, estáis de enhorabuena. Las posibilidades de recibir una oferta de compra por sus acciones en una empresa cotizada en España han crecido de forma exponencial. El mercado español asiste en esta primera mitad de 2018 a la mayor actividad de OPAs (Ofertas Públicas de Adquisición) en once años, por tanto, desde ante de la crisis.

El volumen de operaciones de compra de empresas cotizadas españolas supera los 26.200 millones de euros hasta junio, 60 veces más que en 2017 y tanto como en los ocho años anteriores juntos, según datos compilados por Finect a partir de los registros de BME.

Gran parte de la culpa de estos guarismos la tiene el efecto distorsionador de Abertis -cuya operación es una de las mayores en Europa de los últimos años-, cuya opa superó holgadamente los 18.000 millones de euros. El volumen de operaciones registrado en el primer semestre de 2018 en la bolsa española es el mayor desde 2007 y todavía quedan meses por delante y compañías por comprar para elevar este número.

La opa de Abertis en alianza entre ACS y Atlantia; la de Hispania por parte de Blackstone; la de DS Smith sobre Europac o la operación en curso de la tailandesa Mint sobre NH Hoteles. Algunos inversores han podido aprovechar estas ofertas de compra para hacer caja. También los institucionales de la inversión colectiva.

Destacan por encima de todos los que han hecho casi pleno en esta cascada de operaciones de adquisición registrada en los últimos meses. Gestifonsa RV España, Santander Small Caps y Bankia Small & MidCap se han convertido en los tres fondos españoles presentes de forma relevante en cuatro de la seis últimas opas.

¿Cuáles son los motivos de esta actividad corporativa febril? La financiación barata -con los tipos de interés en la zona euro en el 0%- ha sido el principal motor de esta nueva ola de adquisiciones en bolsa, que no se veía desde 2007, el año previo a la crisis.

Los expertos, no obstante, auguran más operaciones debido al cambio de ciclo en los tipos de interés, que será más exigente con este tipos de integraciones empresariales. También por el proceso de consolidación que están registrando múltiples sectores industriales y el respaldo de los mercados a los planes de crecimiento inorgánicos.

Con la bolsa española como una de las peores entre los mercados occidentales, la apetencia de los grandes grupos internacionales por hacerse con compañías españolas seguirá en curso. El fuerte peso de la banca y las energéticas en los índices de bolsa española han dejado fuera del radar de algunos grandes inversores a las acciones ibéricas.

Este es uno de los motivos -la baja valoración bursátil de la bolsa española- para que la práctica totalidad de operaciones de 2018 se hayan originado por parte de grupos internacionales para hacerse con empresas españolas. Es el caso de Abertis, cuya opa surge del gigante italiano Atlantia aunque después se sumase la española ACS.

También Europac, que ha visto como uno de sus competidores británicos se ha lanzado sobre su negocio o Hispania, que ha caído en manos del gigante Blackstone. La excepción es Axiare, una de las socimis más grandes en salir a bolsa, que ha sido el objetivo de Colonial, la histórica inmobiliaria rentista catalana que ha aprovechado la operación para transformarse en socimi y abrazar la favorable fiscalidad de estos vehículos.

 

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