Abrirá fuego la Fed, que anunciará su decisión sobre los tipos de interés, sus nuevas previsiones económicas y su hoja de ruta sobre la subida del precio del dinero el 13 de junio a las 20 horas. Casi sin tiempo de digerir las novedades de la entidad presidida por Jerome Powell, los inversores dirigirán su mirada a Fráncfort, donde el BCE comunicará sus decisiones sobre los tipos a las 13:45 horas del 14 de junio y donde su presidente, Mario Draghi, comparecerá ante los medios a partir de las 14:30 horas.

En el caso de la institución norteamericana, se da por hecho que elevará de nuevo los tipos, para llevarlos del 1,5-1,75% al 1,75-2%. El mercado otorga un 100% de probabilidad a este incremento, que sería el segundo del año, tras el ejecutado en marzo y el séptimo desde que la Fed empezó a subir los intereses a finales de 2015.

A partir de esta esperada decisión, la clave de la cita con Powell reside en descifrar si las intenciones de la Fed pasan por elevar los tipos una o dos veces más en 2018, para un total de tres o cuatro aumentos en el conjunto del ejercicio. Cuando comenzó el año, los pronósticos pasaban por tres aumentos, pero la posibilidad de acelerar el ritmo para dejar hueco a cuatro incrementos ha ido creciendo al calor de los datos económicos. Sobre todo, los relacionados con una tasa de paro que ha descendido ya al 3,8%, la más baja desde el año 2000, y con una inflación que, al abrigo de la escalada del petróleo, camina hacia el objetivo que la Fed persigue.

Las intenciones del banco central estadounidense quedarán plasmadas en el diagrama de `puntos¿ que difundirá a las 20 horas, en el que cada uno de esos puntos representa a un miembro de la Fed y al nivel en el que cada uno de ellos cree que los tipos acabarán el año. En marzo, 2 de los 15 miembros de la entidad situaban los tipos en el 1,5-1,75% a finales de 2018; seis, en el 2-2,25%; otros seis, en el 2,25-2,5%; y uno, en el 2,50-2,75%.

AHORA¿ ¿O MEJOR EN JULIO?

En cuanto al BCE, la incógnita reside en saber si la entidad aprovechará esta cita para ir concretando la futura retirada de los estímulos o si, por el contrario, lo deja para la próxima cita, que tendrá lugar el 26 de julio. A priori, la fecha que llevaba meses marcada en rojo era del próximo jueves, pero la moderación del crecimiento en la Eurozona en los últimos meses y el susto provocado por la crisis política italiana podrían invitar a la institución a posponer sus planes para recabar más y mejor información.

En opinión de los expertos de Bank of America Merrill Lynch, el BCE se dará más tiempo y ¿retrasará las decisiones hasta julio¿. Reconocen, sin embargo, que podrían producirse novedades este jueves, sobre todo después del discurso que el economista jefe de la entidad, Peter Praet, pronunció el pasado miércoles. ¿En la reunión de la próxima semana, el Consejo de Gobierno evaluará si el progreso conseguido hasta el momento ha sido suficiente para garantizar un gradual desmantelamiento de las compras netas de activos¿, anticipó para calentar aún las expectativas previas a la cita.

Esta posibilidad concuerda con las demandas del mercado, que exige ya una mayor claridad al BCE. Más que nada, porque el programa de compras de activos, mediante el que la entidad sigue dedicando 30.000 millones de euros al mes a la adquisición de deuda pública y privada en el mercado, vence en septiembre en su actual configuración y los inversores aún no saben si el BCE lo interrumpirá ya en octubre, si lo irá retirando gradualmente durante el último trimestre de 2018 o si incluso contempla prorrogarlo hasta comienzos de 2019. La última opción es la más improbable, y el mercado se inclina por una retirada progresiva en octubre, noviembre y diciembre para dejar de comprar ya en enero.

En ese caso, el siguiente paso consistiría en elevar los tipos de la facilidad de depósito, situados ahora en el -0,40%, y aumentar unos meses después los tipos oficiales, congelados en el 0% desde marzo de 2016. Hasta mayo, el mercado preveía que los primeros subirían en marzo y los segundos en junio de 2019. Ahora, sitúa el primer incremento de los tipos de depósito en el segundo trimestre y el de los tipos oficiales, en el tercero.

Pero todo son conjeturas. Faltan certezas. O, al menos, pistas más claras. De la Fed. Y del BCE. Y las recibirán el miércoles y el jueves en menos de 24 horas.