Así se desprende del artículo sobre 'Concentración y competencia bancaria en España: el impacto de la crisis y la reestructuración', incluido en la revista 'Estabilidad Financiera' elaborada por el banco, en el que apunta que esta situación plantea el interrogante sobre sus posibles efectos sobre el nivel de competencia.

"Cuantos menos bancos y más grandes existan, más fácil es comportarse de una forma no competitiva (colusiva) y, por tanto, obtener rentas de monopolio u oligopolio", sostiene el texto, al tiempo que añade las barreras de entrada o la prestación de servicios de gran calidad a menores precios que los competidores como otros elementos que también pueden hacer ganar cuota de mercado.

Los autores del texto, Cruz-García, Fernández de Guervara y Maudos, indican que el sector bancario español ha experimentado una "profunda" transformación en los últimos años, un proceso que ha tenido como objetivo corregir los desequilibrios que acumuló en los años de expansión.

La principal vía por la que la industria bancaria se ha reestructurado, tal y como explican, ha sido mediante la concentración de mercado. Según datos del Banco Central Europeo (BCE) recogidos en este artículo, el número de entidades de crédito ha caído un 43% entre 2008 y 2016, lo que representa 155 competidores menos, hasta situarse en un total de 207.

De igual forma, y en paralelo a la reducción del número de bancos, la concentración de mercado también ha aumentado. Si en 2008 las cinco mayores entidades acaparaban el 42% del mercado en términos de activos, ocho años después su cuota conjunta de mercado se situaba en el 61,8%.

Esto supone un incremento del 46%, "muy" por encima de la media de la zona euro.

No obstante, el Banco de España asegura que el nivel actual de concentración se mantiene por debajo de los umbrales a partir de los cuales un mercado se considera excesivamente concentrado. Para el BCE y otras autoridades como el departamento de Justicia o la Comisión de Comercio de Estados Unidos, un mercado está excesivamente concentrado a partir de un valor de 1.800 del índice de 'Herfindahl'. En España este índice se sitúa en 937 puntos.

A partir de las reformas introducidas en 2008, que marcaron un punto de inflexión en la evolución del sector bancario tras un cambio de ciclo y el inicio de la reestructuración, el aumento de la concentración del mercado es un rasgo común en casi todas las provincias.

TERUEL, EL MERCADO MAS CONCENTRADO

Según el análisis realizado por el Banco de España a nivel regional, teniendo en cuenta el mismo índice que en la comparación nacional, el aumento de la concentración supera los 1.000 puntos en cinco provincias (Barcelona, Gerona, Tarragona, Teruel y Zaragoza). Al otro lado de la balanza, con aumentos inferiores a los 200 puntos, se sitúan Cáceres, Ciudad Real, Cuenca y Granada. Avila es la única provincia en la que ha caído la concentración desde 2008.

En 2016, la concentración se situaba por debajo de los 1.800 puntos --que se corresponde con un mercado moderadamente concentrado-- en 31 provincias, mientras que en las 21 restantes se superaba ese umbral, lo que indica que están altamente concentrados.

Concretamente, destaca la elevada concentración de Teruel, cuyo índice supera los 3.500 puntos, seguido a cierta distancia de Huesca (2.663), Zamora (2.410) y Tarragona (2.365). Al otro lado de la balanza, el mercado menos concentrado es Valencia, situándose también por debajo de 1.200, Madrid, Badajoz y Valladolid.

En suma, el Banco de España constata que, desde la crisis, el nuevo escenario es el de un mercado en el que se ha reducido intensamente el número de competidores y se ha incrementado la concentración. De hecho, en este último caso, el crecimiento ha sido tan intenso que, pese a partir de un nivel por debajo de la media europea en 2008, en la actualidad la concentración del mercado español supera a la zona euro.

A escala provincial, la concentración ha aumentado con intensidad en la mayoría de ellas y se sitúan en algunos casos en niveles elevados, característicos de mercados excesivamente concentrados. Sin embargo, las diferencias entre regiones en cuanto al grado de concentración se han reducido.