El funcionario y el principal asesor económico del presidente Donald Trump, Larry Kudlow, dijeron que el acuerdo alcanzado por los negociadores chinos y estadounidenses el sábado estableció un marco para abordar los desequilibrios comerciales en el futuro.

"Estamos paralizando la guerra comercial. En este momento hemos acordado poner los aranceles en suspenso mientras tratamos de poner en marcha el marco", dijo Mnuchin en una entrevista de televisión en "Fox News Sunday".

El sábado, Pekín y Washington dijeron que seguirían hablando sobre medidas bajo las cuales China importaría más energía y productos agrícolas de Estados Unidos para bajar el déficit comercial anual de 335.000 millones de dólares.

Durante una ronda inicial de conversaciones este mes en Pekín, Washington pidió que China disminuyera su superávit comercial en 200.000 millones de dólares. La declaración conjunta de ambos países del sábado no citaba ninguna cifra en dólares.

El secretario de Comercio Wilbur Ross planeaba viajar a China, dijeron Mnuchin y Kudlow.

"Él estará mirando una serie de áreas donde vamos a tener incrementos muy significativos", incluyendo energía, gas natural licuado, agricultura y manufacturas, dijo Kudlow en una entrevista con el programa "This Week" de la cadena ABC.

Mnuchin dijo que Estados Unidos espera ver un gran aumento de entre 35 por ciento y 40 por ciento en las exportaciones agrícolas a China y una duplicación de las compras de energía en los próximos tres a cinco años.

"Hemos especificado metas. No voy a revelar públicamente cuáles son. Van sector por sector", dijo Mnuchin.

CHINA APLAUDE MEDIDAS

Un medio estatal de China elogió el lunes una importante reducción en las tensiones comerciales con Estados Unidos, diciendo que Pekín se había mantenido firme y que ambos países tenían un gran potencial para la cooperación en negocios para su beneficio mutuo.

En un editorial, el China Daily dijo que todos podían dar un suspiro de alivio ante la reducción en las tensiones, y citó al principal negociador de China, el viceprimer ministro Liu He, diciendo que las conversaciones habían demostrado ser "positivas, pragmáticas, constructivas y productivas".

"A pesar de toda la presión, China no 'cedió', como observó el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sino que se mantuvo firme y expresó continuamente su voluntad de hablar", dijo el diario oficial en inglés.

"Que Estados Unidos finalmente haya compartido esta disposición, significa que las dos partes han evitado con éxito una confrontación frontal que en un momento parecía inevitable", agregó.