Para el jefe de estudios de idealista, Fernando Encinar, "resulta complicado responsabilizar de este bache a la estacionalidad de la Semana Santa".

Además, ha puesto de relieve la "fortaleza y salud" que vive el sector, ya que en el último año se han vendido más de 478.000 viviendas, un 13,7% más que en 2017.

Por su parte, la responsable de estudios de fotocasa, Beatriz Toribio, sí cree que la ralentización del crecimiento de las operaciones esté relacionada con un factor estacional por la Semana Santa.

Así, ha recordado que este mismo efecto se vio en abril de 2017, cuando las compraventas retrocedieron después de un mes de marzo "muy bueno". "El mercado de la vivienda se está normalizando, avanza en su recuperación, pero ésta será lenta y moderada, además de selectiva según las zonas", ha subrayado Toribio, tras afirmar que la tendencia es "positiva" y "se está consolidando".

Por último, el director de estudios de pisos.com, Ferran Font, ha asegurado que no se debe interpretar el recorte de marzo como un cambio de tendencia, porque "no se trata de un giro inesperado".

"Habrá que estar pendiente de si este cambio tiene continuidad o viene motivado exclusivamente por la estacionalidad", ha apuntado Font, tras asegurar que las previsiones apuntan hacia una consolidación del sector, con una demanda "solvente que ha recuperado la confianza y se muestra muy activa".