Porque, a falta del dato del lunes, es lo que va a ocurrir. Por ahora, la media mensual del euríbor a 12 meses, la referencia para la mayoría de las hipotecas a tipo variable en España, se encuentra en el -0,19%. Es decir, apenas nada por encima del -0,191% de marzo.

Confirma así que ha tocado su suelo, salvo sorpresa mayúscula por parte de la entidad presidida por Mario Draghi. Con la media de abril, acumulará ya seis meses seguidos oscilando entre el -0,189% y el -0,191%. Casi nada, vamos.

Para los hogares cuyo préstamo esté vinculado al euríbor, y no tengan ninguna cláusula que impida beneficiarse de los niveles actuales, la media de abril se traducirá en un nuevo abaratamiento de sus cuotas. Para una hipoteca de 150.000 euros a 20 años y un diferencial de un punto diferencial sobre el euríbor, la reducción será de 5 euros al mes en las revisiones anuales y de apenas un euro al mes en las semestrales. Los descensos son cada vez más residuales porque el escalón con respecto a los niveles de 2017 también es cada vez menor.

Más allá de estos recortes, lo relevante es que el euríbor lleva viviendo por debajo del 0%, algo que nunca antes había ocurrido, desde febrero de 2016. Es más, la magnitud de los absolutamente extraordinarios niveles actuales se observa si se tiene presente que la media histórica del euríbor, desde que sustituyó al míbor a 12 meses en el año 2000, se sitúa en el 2,13%.

ESPERANDO A DRAGHI

Por ahora, sigue tan alejado de esos registros porque la política monetaria del BCE continúa igualmente fuera de cualquier precedente. Con los tipos de interés oficiales en el 0% y los de la facilidad de depósito ¿especialmente sensibles para el euríbor y el negocio bancario- en el -0,40%, la referencia hipotecaria sigue bien anclada en terreno negativo. También contribuye que el BCE mantenga las compras de activos en el mercado, con las que sigue bombeando 30.000 millones de euros al mes.

Mientras Draghi no anticipe un viraje de calado en esta estrategia, el euríbor no tendrá motivos para moverse con mayor celeridad. Eso sí, cada vez queda menos para que el BCE se mueva.

Cuando llegue se momento, la institución monetaria será prudente. No se esperan subidas rápidas ni intensas del precio del dinero, pero todo lo que anticipe y acabe llegando repercutirá en la subida del euríbor.

"En el peor de los casos, los tipos podrían alcanzar el 1,5% hacia el año 2022-2023", vaticina Antonio Gallardo, experto en finanzas de iAhorro. Y añade: "Las autoridades monetarias, en nuestro caso el BCE, trabajan para que todos los cambios de tipos sean paulatinos y que no se tenga que llegar a tipos tan altos como vimos en 2008, pero no se está exento de cambios más bruscos por coyunturas económicas negativas como las que vimos hace una década¿.

Precisamente por estas expectativas, a la hora de hipotecarse actualmente conviene no hacer cálculos con el nivel vigente del euríbor, históricamente extremo, y recordar otros niveles en los que también ha vivido durante su trayectoria. Si, por ejemplo, el euríbor regresara a esa media histórica del 2,2%, la cuota se encarecería en casi 165 euros al mes con respecto a la situación actual. Y si le diera por regresar al 5,39% al que llegó en 2008 ¿otro nivel extremo, porque supone su máximo histórico, pero que fue realidad en su momento-, el incremento se dispararía hasta los 430 euros al mes.

 

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