Según datos del departamento de Economía de la Generalitat, el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP), que se abona al comprar una vivienda de segunda mano (un 10 % desde agosto de 2013), aportó el año pasado 1.462 millones, un 18,5 % más que en 2016.

En cuanto al de Actos Jurídicos Documentados, muy vinculado al anterior, dado que está ligado a la constitución de un préstamo hipotecario (1,5 % es el tipo aplicable más habitual), generó otros 459 millones de euros, un 15,7 % más.

En total, por ambas figuras tributarias la Generalitat ingresó 1.921 millones de euros, el 54,35 % del total de la recaudación.

Los impuestos vinculados a las transacciones inmobiliarias han "liderado" el mencionado aumento del 10,2 % en la recaudación, "recogiendo el dinamismo del sector, así como el impacto de la subida de los tipos impositivos", señala el departamento de Economía en la Nota de Coyuntura Económica correspondiente al mes de enero.

El Impuesto sobre el Patrimonio, que es un tributo estatal aunque está cedido a las comunidades, que lo recaudan y regulan cuestiones como su mínimo exento, es el segundo en importancia recaudatoria, ya que aportó 494 millones en 2017, lo mismo que en 2016.

Respecto al Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, aportó unos ingresos de 433 millones en 2017, un 2,7 % menos que en 2016.

En cambio, crecieron los ingresos tanto por el tramo autonómico del impuesto sobre los hidrocarburos como los aportados por el impuesto sobre determinados medios de transporte.

El primero, gestionado por la administración del Estado aunque la recaudación de la cuota autonómica está cedida a la Generalitat, aportó 215 millones, un 2,1 % más, mientras que el segundo generó 94 millones, un 22,7 % más.

En cuanto a la tasa sobre el juego, contribuyó a la recaudación total en 2017 con 209 millones de euros, un 10,3 % más que en 2016, y los tributos sobre el juego online reportaron otros 21 millones, un 5,7 % menos.

El impuesto a las estancias en establecimientos turísticos, la llamada tasa turística, aportó 52 millones, un 10,8 % más, y el impuesto a los depósitos a las entidades de crédito reportó 50 millones, un 29,5 % menos.

Otros impuestos de reciente creación como el de las viviendas vacías generó en 2017 un total de 18 millones, un 60,2 % más que en 2016, al extenderse el número de municipios donde se aplica, mientras que el nuevo impuesto a las bebidas azucaradas envasadas, que entró en vigor en 2017, aportó otros 23 millones, a los que hay que sumar los 7 millones generados por el impuesto de riesgo medioambiental de elementos radiotóxicos, también de reciente creación.

En cambio, el impuesto sobre la provisión de contenidos por parte de prestadores de servicios de comunicaciones electrónicas ha sido anulado por el Tribunal Constitucional, por lo que la Generalitat ha tenido que devolver 27 millones recibidos en ejercicios anteriores.

También cayó la recaudación por el impuesto sobre los grandes establecimientos comerciales, que aportó 4 millones, un 44,1 % menos. EFECOM

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