Estos últimos meses se están viendo fuertes entradas de dinero en los fondos de inversión de renta variable. Y, en concreto, enero ha sido un mes tremendamente positivo en este sentido. Las suscripciones netas de fondos de bolsa (mixtos, nacionales e internacionales) se han acercado a los 1.400 millones de euros, según datos de Inverco, la asociación del sector, unas cifras muy importantes.

 

Ha habido fondos para perfiles de riesgo alto, como el televisivo Santander Small Caps España, que han llegado a captar en este enero más de 200 millones de euros, pero muchos otros fondos de acciones, sin llegar a esas cifras, han tenido uno de sus mejores meses con más llegada de flujos de dinero de los últimos años, incluidos fondos como Bestinfond, True Value o Metavalor de gestoras independientes.

Pero que entre dinero en bolsa debería ser positivo para los mercados, ¿no? Estos euros irán a parar a manos de los gestores, que los invertirán en comprar acciones, y por lo tanto éstas subirán, ¿no? ¿Cuál es el problema entonces? ¿Por qué se considera una señal adelantada de posibles caídas?

 

Lo que dicen los defensores de esta teoría es que estas entradas en flujos son sobre todo de los inversores particulares, que suelen moverse con el pie cambiado. Es decir, que entran en masa al mercado cuando ya está cerca de máximos y huyen despavoridos cuando está en sus niveles más bajos. Veámos lo que pasó precisamente en España en 2016, el último año en que los mercados registraron fuertes seísmos ya que 2017 fue todo el año un mar en calma. Como se puede ver en este gráfico elaborado por Finect, en los meses donde el Ibex tocó mínimos fue cuando se produjeron las mayores salidas de dinero. Especialmente en junio, coincidiendo con el Brexit. En cambio, no volvió a entrar dinero de modo significativo hasta septiembre, cuando los índices ya habían recuperado casi todo lo perdido con el susto del Brexit.

 

 

¿Qué hacer en esta situación? Los expertos recomiendan no dejarse llevar por las emociones, que pueden llevar a los inversores a entrar en momentos de euforia, cuando el pico está cerca, y salir asustados en mínimos, cuando el giro está cerca. Y para evitarlo, recomiendan hacer las inversiones de forma periódica, sin intentar jugar a adivinar los puntos de entrada y salida del mercado.

 

Así, se pueden conseguir puntos de entrada más equilibrados y beneficiarse de la revalorización de la que suelen disfrutar los mercados a largo plazo. Pero sobre todo, aconsejan conocerse bien para no asumir en ningún momento mayor riesgo del que estarían dispuestos si no se vieran influidos por las emociones de los cambios en los precios.

En esta píldora que te traemos Invertia y Finect puedes conocer cuál es tu perfil de riesgo como inversor.

Conoce tu perfil inversor: