El volumen y los detalles de la apuesta --que contempla créditos de biocarburantes valorados en 186 millones de dólares que la empresa necesitaba para cumplir con sus compromisos regulatorios a finales de 2016-- no he habían publicado antes en los medios de comunicación.

Este sistema de crédito se diseñó para fomentar la mezcla de carburantes renovables como el etanol con la gasolina o el diésel. El Gobierno concede estos créditos a las empresas que producen estas mezclase y requiere a las firmas que no lo hacen, como CVR, que compren créditos de sus competidores.

La empresa de Icahn se posicionó para reducir esos costes regulatorios en decenas de millones de dólares si caían los precios de los créditos de biocombustibles, según un cotejo realizado por Reuters de comunicados de CVR registrados ante la SEC, el supervisor bursátil estadounidense, y entrevistas con dos operadores implicados en la negociación de los créditos de la firma.

El año pasado, en una estrategia de trading poco común, la empresa de refino de Icahn retrasó la compra de créditos de biocombustibles y en su lugar los vendió por millones, apostando por conseguir más adelante los que necesitase a un precio más bajo, según los dos operadores y el informe anual de CVR registrado en la Securities and Exchange Commission.

Esa estrategia profética comenzó en diciembre cuando los precios de los créditos de biocombustibles caían en respuesta a una serie de acontecimientos políticos vinculados a la elección de Trump. Estos incluyeron la designación de Icahn --un claro crítico de las obligaciones sobre los créditos de biocombustibles-- como "asesor especial del presidente" sin nómina sobre temas regulatorios.

En febrero, el precio de los créditos de biocombustibles bajaron de nuevo después de que el famoso inversor activista propusiese unos cambios de política a la Casa Blanca que liberarían a ciertas refinerías, CVR entre ellas, de la obligación de comprar los créditos.

Icahn, con una participación del 82 por ciento en CVR Energy, no respondió a las reiteradas llamadas telefónicas y correos electrónicos de Reuters en busca de comentarios.

Con anterioridad ha dicho que su defensa de la regulación en biocombustibles no era para su propio interés porque beneficiaría a un gran espectro del sector de refino estadounidense, incluidos varios grupos rivales de CVR.

Portavoces de CVR y de la administración Trump rechazaron hacer comentarios. La portavoz de la Casa Blanca, Kelly Love, dijo anteriormente que Icahn estaba actuando como persona individual al impulsar los cambios en la política de biocombustibles y que su nombramiento como "asesor especial" no era un puesto oficial en el Gobierno.

CVR no ha revelado públicamente el número de créditos que vendió a otras firmas ni los precios pagados, y Reuters no pudo determinar los volúmenes concretos.

    Al cierre del ejercicio, después de las ventas de créditos, CVR calculó que necesitaba créditos por valor de 186 millones de dólares para cumplir con sus obligaciones regulatorias, según un informe de la SEC revisado por Reuters.

Estos créditos podrían terminar costando a CVR mucho menos porque los precios del mercado para los créditos de carburantes renovables se han hundido desde entonces.

El año pasado, cuando CVR estaba vendiendo créditos, lo hizo a una media de 77 centavos con un pico superior al dólar, según cotizaciones recogidas por Oil Price Information Service.

Sin embargo, los precios caían hasta unos 53 centavos el 31 de marzo y este martes cotizaban a 55 centavos.

Para ver un gráfico sobre cómo CVR apostó en el volátil mercado de créditos de biocombustibles: http://tmsnrt.rs/2p5LNT9

CONFLICTO DE INTERÉS

Si las recomendaciones de política de Icahn a Trump se implementan, probablemente mermarían aún más el valor de los créditos al reducir la demanda de refinerías como CVR, que no cuentan con las instalaciones necesarias para mezclar etanol con gasolina, dijeron operadores y expertos del sector.

Algunos legisladores demócratas y defensores de los biocarburantes argumentan que las recomendaciones de Icahn a la Administración republicana entran en conflicto de interés con las inversiones del empresario.

Icahn no debería estar asesorando a Trump sobre cambios de política que mueven los mercados en los que Icahn está "especulando profundamente", dijo Brooke Coleman, directora ejecutiva del Advanced Biofuels Business Council, una asociación que representa a productores de combustibles renovables y se opone a las recomendaciones regulatorias de Icahn.

    "Lo que está diciendo le permitiría ganar más dinero", dijo Coleman. "Está en condiciones de perpetuar la incertidumbre en el mercado".

Richard Painter, profesor de derecho en la Universidad de Minnesota y abogado jefe de ética de la Casa Blanca para el ex presidente George W. Bush de 2005 a 2007, cree que el acceso único de Icahn a la Casa Blanca y su influencia en la política representa un conflicto de interés aunque, en su condición de asesor informal, no reciba un sueldo del Gobierno.

    "No repartimos títulos de caballero en Estados Unidos. Si tienes un título, significa que tienes un trabajo", dijo Painter.

Algunos expertos, sin embargo, señalan que Icahn evitó el conflicto de intereses al no aceptar un puesto remunerado.

    "Él es libre de dar su consejo. La gente lo hace todo el rato. El que gobierna es libre de tomar sus consejos o no", dijo Charles Elson, profesor de Finanzas de la Universidad de Delaware. "Eso es tan viejo como Washington".