Prisa deberá afrontar su primer gran hito financiero tras la refinanciación de su deuda pactada con la banca en enero de 2018. El 1 abril de 2020, es decir en menos de 20 días, la compañía deberá abonar una amortización parcial de 275 millones de euros como parte de los compromisos suscritos con la banca acreedora.

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Según consta en el folleto de la última ampliación de capital del grupo, este pago -que se ha denominado Milestone 2020- no es una obligación exigible sino que se configura como un hito que, de no cumplirse, provocará un encarecimiento del coste de su deuda.

En caso de que no se cumpla se aplicaría un margen adicional del 1,5% (0,5% pagadero en efectivo y 1% capitalizable) a la deuda existente. Esto significa que Prisa deberá aumentar en el pago de su deuda un 1,5% sobre el valor total, proporcional al tiempo que se postergue el pago del Milestone 2020 más allá del plazo comprometido.

De momento, la empresa no ha dado pistas respecto del destino de este pago, aunque las circunstancias actuales de los mercados y la confirmación este miércoles de que se paraliza la venta de Mediacapital al grupo Cofina aconsejan pensar que Prisa optará por no pagar y asumir el coste del aumento de los intereses.

El lunes Cofina renunció a realizar su última ampliación de capital, condición necesaria para cerrar la operación de compra de Mediacapital a Prisa por 170 millones de euros. En este sentido, el editor de El País ha anunciado todas las acciones legales a su disposición para asegurar que se cumpla el contrato firmado entre las partes para la venta de la compañía audiovisual.

Pagos de 2020

Una cancelación que no llega en el mejor momento para la compañía. Prisa ya había apuntado la operación en sus cuentas y había sacado de su perímetro financiero la compañía audiovisual portuguesa.

Del mismo modo, los 170 millones eran un montante importante que podría haber sido utilizado para ir amortizando deuda. De hecho, además de los 275 millones de Milestone, Prisa debe realizar otras dos amortizaciones parciales y obligatorias de deuda el 31 de diciembre de 2020 y 2021 por importes de 15 y 25 millones de euros, respectivamente.

En estos momentos el grupo está inmerso en la rentabilización de Santillana, responsable de casi el 60% de la facturación global de la compañía y su negocio más pujante. Entre las alternativas que se valoran está una salida a bolsa de la compañía y su segregación formal para aprovechar todo el potencial del negocio, en especial en Latinoamérica.

No obstante, el actual estado de los mercado y el hundimiento de las bolsas mundiales por el coronavirus desaconsejan mover ficha en este sentido, lo que cierra otra fuente de financiación de Prisa para que pueda hacer frente a estos pagos bancarios. 

En enero de 2018 Prisa realizó su última refinanciación bancaria. El pacto recogía la extensión del vencimiento de la deuda hasta finales de 2022, es decir, una ampliación de cinco años en la vigencia.

Deuda actual de Prisa

El grueso de la deuda de la compañía (956 millones de euros) debía ser pagado a finales de ese año, lo que ponía en riesgo la viabilidad de la compañía. La deuda total del grupo era de 1.455 millones de euros en esos momentos.

Además, estableció un primer pago de 450 millones de euros, a realizar con los fondos obtenidos de la ampliación de capital aprobada en noviembre de 2017. En estas condiciones se estableció precisamente el Milestone y los pagos de 2020, los primeros de estas nuevas condiciones.

Al cierre de 2019 la deuda bancaria total del grupo alcanzó los 1.061,1 millones de euros, un 14% más que un año antes. Si se incluye la nueva norma de contabildiad NIIF 15, la deuda crece hasta los 1.201,8 millones.