Mediaset y Atresmedia no han provisionado la multa conjunta de 77,1 millones de euros que en noviembre del año pasado les cursó la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) por "prácticas anticompetitivas" en el mercado de la publicidad en televisión.

Noticias relacionadas

Así consta en sus respectivos Informes Anuales remitidos la semana pasada a la Comisión Nacional del Mercado de Valores CNMV tras presentar sus cuentas de 2019. Esta decisión mantiene la estrategia de las dos cadenas de televisión de negar todas las acusaciones del regulador, confiando en que no pagarán finalmente la sanción impuesta.

Los dos grupos audiovisuales han presentado sendos recursos administrativos ante la Audiencia Nacional para recurrir la multa y las exigencias publicitaria de la CNMC, al mismo tiempo que han pedido la suspensión cautelar de las mismas, por el "perjuicio económico" que podría causar tanto la multa como las nuevas condiciones de comercialización publicitaria impuestas.

Los dos recursos siguen sin resolución, aunque en Mediaset y Atresmedia están confiados de que finalmente la Audiencia Nacional suspenderá cautelarmente la multa y posteriormente ganarán la apelación. Esta es la principal justificación para no provisionar esta multa en sus cuentas, una decisión que se ha repetido desde que se abrió el expediente en 2018.

De esta manera, en el caso de Atresmedia indican que cuando la justicia les emplace a formalizar el correspondiente escrito de demanda, "desarrollará distintas líneas de crítica contra esta resolución, que actualmente se están analizando y que se consideran sólidas en su fundamentación legal".

"Sólida fundamentación"

Los administradores de la sociedad y sus asesores legales concluyen que "las perspectivas del recurso contencioso-administrativo interpuesto contra la resolución son positivas, considerando probable obtener una resolución judicial favorable para los intereses de Atresmedia y que, en consecuencia, no se verá sustancialmente afectado el modelo de negocio que se viene desarrollando".

En el caso de Mediaset, se indica que "la sólida fundamentación fáctica, jurídica y económica aportada, que se encuentra apoyada en informes de expertos independientes, deberían propiciar la adopción de la medida cautelar solicitada y, en todo caso, permiten confiar en que la resolución recurrida sea anulada en vía jurisdiccional, por lo que el balance no incluye provisión alguna en relación con esta contingencia, al estimar los administradores y sus asesores que no es probable el riesgo de que se materialice finalmente este pasivo".

La próxima semana se cumplen cuatro meses desde que la CNMC cursó una de las mayores multas de su historia para poner freno la forma en la que Mediaset y Atresmedia comercializaban la publicidad en televisión.

El regulador puso fin a casi dos años de investigaciones y pesquisas con una sanción de 77,1 millones para las dos cadenas y les exigió modificar su sistema actual de comercialización en un plazo máximo de tres meses, un sistema considerado plagado de "prácticas anticompetitivas". La CNMC se comprometió además a poner en marcha un sistema de vigilancia y un mecanismo de control para asegurar el cumplimiento de su resolución.

La CNMC instó a Mediaset y Atresmedia a terminar con la imposición de cuotas mínimas de contratación de publicidad televisiva a los anunciantes; con la comercialización conjunta que vincula la venta de la publicidad en televisión a la contratación por parte de los anunciantes de paquetes de canales; con la utilización de la pauta única; y a finalizar con el sistema de retribución por extraprimas a las agencias de medios por su intermediación.

"Nada ha cambiado"

No obstante, cuando ya ha pasado más de un mes desde que finalizara el plazo establecido por el regulador para comenzar a controlar los cambios de Mediaset y Atresmedia en sus estrategias publicitarias, nada ha cambiado en el mercado.

De hecho, las fuentes del sector publicitario y televisivo consultadas por Invertia indican a este diario que "todo sigue igual" y que Mediaset y Atresmedia siguen vendiendo su publicidad al igual que lo hacían antes de la multa.

Fuentes del sector audiovisual indican que la situación que se ha mantenido principalmente porque los dos grupos de comunicación siguen negando la mayor y consideran que ninguna de las conductas cuestionadas se producen en los términos que indica la CNMC y que -si las hubiesen existido- estas ya dejaron de producirse muchos meses antes de que concluyera la investigación.

No obstante, desde el entorno del regulador se confirma que la CNMC todavía no pone en marcha el reloj de los tres meses para comenzar a fiscalizar y aplicar la revisión periódica de las prácticas comerciales de Mediaset y Atresmedia. De hecho, el prometido sistema de vigilancia todavía no se pone en marcha.

En términos administrativos esta anomalía se produce fundamentalmente por las impugnaciones que los dos grupos han presentado ante la Audiencia Nacional lo que ha paralizado todo el proceso.