Fuimos segunda potencia turística con casi 84 millones de turistas internacionales en 2019 y los políticos han disfrutado año tras año de récords. Pero llegó el Covid-19 y nos dejó en un estado de “turismo cero”. Ahora, y a la espera de un corredor turístico que no llega desde Alemania, la desescalada que plantea España con cuarentenas a los turistas internacionales nos aleja del resto de países, a pesar de que nos hace más seguros. 

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Y es que la seguridad es uno de los valores que España siempre ha vendido. De hecho, durante años nuestro país se nutrió de los extranjeros que dejaron de viajar a Egipto, Turquía o Túnez por los conflictos políticos. Al sector turístico nunca le gustó reconocerlo, pero es cierto. España se mostraba al mundo como un país seguro; imagen que ahora mismo ya no se corresponde con la realidad. 

Y aquí está el gran dilema: si se impone la seguridad, los turistas vendrán más tarde y el turismo sufrirá aún más. Si es al revés, quizás la recuperación del sector comience antes, pero a costa de más contagios por Covid-19. El Gobierno aboga, de momento, por la seguridad. Por lo que el sector nada en un mar de incertidumbre en cuanto a fechas para iniciar su recuperación. 

Por detrás de otros países

Al igual que España se benefició de las debilidades de otros países, este verano todo apunta a que otros países harán lo mismo con España, tanto por su mala imagen -por ser uno de los países con más contagios muertes por coronavirus- como por las restricciones del Gobierno.

Desde el 15 de mayo, todos los viajeros que lleguen a España deberán cumplir una cuarentena de 14 días, independientemente de si son turistas extranjeros o ciudadanos con nacionalidad española que regresan al país, según una Orden del Ministerio de Sanidad publicada el pasado martes en el Boletín Oficial del Estado.

Turistas en el aeropuerto de Barajas, en Madrid.

Eso quiere decir que España (junto a Reino Unido) es de los países más restrictivos con los turistas. Mientras que los países del sur del Viejo Continente hacen lo contrario. Italia abrirá sus fronteras a partir del tres de junio a todos los países de la Unión Europea y el espacio Schengen. Los viajeros de esos países podrán entrar en el país sin la necesidad de hacer una cuarentena. Se trata de una medida destinada a salvar la temporada turística.

En el caso de Grecia, el país solo recomienda la cuarentena voluntaria a extranjeros y griegos que vengan del exterior. En Islandia, por ejemplo, dan a elegir a los viajeros que lleguen a su territorio: someterse a una prueba de detección de coronavirus o cumplir un periodo de cuarentena.

Portugal, por su parte, prepara su desescalada en las playas, uno de sus mayores atractivos turísticos. El país luso reabrirá las playas al público el próximo 6 de junio con la obligación de guardar una distancia de al menos metro y medio entre grupos y la prohibición de practicar actividades deportivas en compañía fuera del agua.

Suiza, Austria y Alemania reabrirán sus fronteras comunes el 15 de junio, en virtud de una serie de acuerdos anunciados por los tres países y que pondrán fin dentro de un mes a las restricciones adoptadas para prevenir la expansión del nuevo coronavirus. Y Estonia, Lituania y Letonia también levantan las restricciones de fronteras entre los tres estados; pero mantienen la cuarentena para el resto de visitantes extranjeros. 

Reunión Alemania

Ayer todas las miradas estaban puestas en Alemania y la posibilidad de implantar un corredor turístico seguro con España para que este verano llegarán turistas a nuestro país. Hay que recordar que recibimos a 11 millones de turistas alemanes en 2019

Sin embargo, el país germano reabrió la puerta a las vacaciones en el extranjero, en formato limitado, según evolucione la pandemia, y consensuado con los destinos preferenciales en la Unión Europea, incluidas España e Italia, pero no concretó nada. 

Así, en 15 días volverá a reunirse por videoconferencia con España, Italia, Portugal, Croacia, Malta, Grecia, Austria, Bulgaria, Eslovenia y Chipre, donde deberá abordarse la situación y las medidas concretas a seguir. Otra oportunidad para que España consiga atraer a turistas este verano.