El Gobierno está utilizando los datos de posicionamiento de unos trece millones de teléfonos móviles para estudiar la movilidad de los ciudadanos y está especialmente focalizado en los desplazamientos de más de 500 metros. El Ejecutivo ya tiene en su poder datos desde el 1 de marzo y durante todo lo que va de confinamiento.

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La idea es monitorizar todo el tiempo que dure estado de alarma y la fase de desescalada. Así lo anunció la secretaria general de Transportes, María José Rallo, en la rueda de prensa de seguimiento de la pandemia de este martes, donde detalló los principales datos de movilidad recopilados hasta el momento.

Estas cifras indican que el pasado 10 de abril, Viernes Santo, 31,5 millones de españoles no se movieron más allá de medio kilómetro, menos de los 17,3 millones que no se movieron por encima de esta distancia el viernes anterior al comienzo del confinamiento. Además 7,3 millones de personas realizaron más de dos viajes ese día, 5,3 millones, solo dos viajes y 2,3 millones realizaron un solo viaje.

Rallo se refiere a cifras recogidas por DataCOVID, estudio administrado por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) y con datos de las operadoras de telecomunicaciones. De esta manera, desde hace varios días, Movistar, Vodafone, Orange o MásMóvil envían diariamente los datos anonimizados de sus clientes. Los datos se publicarán en la web del Ministerio de Transportes y Movilidad con un retraso de tres días.

El sistema no funciona con datos cogidos directamente desde los móviles de los usuarios, ya que las operadoras usan muestras anónimas de sus antenas, las que finalmente envían al INE.

Inteligencia Artificial

La Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial está a cargo de este proyecto que, con base en los datos que arrojan los teléfonos móviles de los españoles, podría predecir comportamientos y sacar conclusiones en momentos de crisis sanitaria. Podría, por ejemplo, controlar los flujos a los hospitales y evitar aglomeraciones.

Como ha explicado la propia secretaría, el objetivo es analizar el efecto de las medidas sobre la movilidad de la población, identificando si aumentan o disminuyen los desplazamientos entre territorios o si hay zonas en las que hay una mayor concentración de población, para contribuir a una mejor toma de decisiones en la gestión de la emergencia sanitaria.

El estudio no rastrea movimientos individuales, sino que emplea datos de posicionamiento de los dispositivos móviles, anónimos y agregados, proporcionados directamente por los operadores (cogiendo muestras representativas desde las antenas móviles, no desde los dispositivos) y eliminando cualquier información personal, sin identificar ni realizar seguimientos de números de teléfono o titulares de forma individual.

Al no emplear datos personales, y usar solo datos anónimos y agregados, este estudio no entra en conflicto con el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) o la Ley Orgánica 3/2018 de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales, y sigue las directrices marcadas por la Agencia Española de Protección de Datos, advierten desde Moncloa ante las suspicacias que ha despertado el proyecto en la sociedad.

El estudio cubre todo el territorio nacional, dividiendo España en unas 3.200 áreas de movilidad, que identifican agrupaciones de población de entre 5.000 y 50.000 habitantes. Cuando el proyecto esté más desarrollado, los datos de posición analizados permitirán tener una muestra más de 40 millones de teléfonos móviles en toda España.

AsistenciaCOVID-19

Esta herramienta es distinta de la aplicación AsistenciaCOVID-19 que el Gobierno baraja que los españoles se descarguen en sus móviles de manera obligatoria. La idea de esta segunda aplicación es hacer un autodiagnóstico para descongestionar el sistema de consultas, pero además para geolocalizar a sus usuarios.

En estos momentos la geolocalización de esta aplicación es optativa, pero el Ejecutivo baraja hacerla obligatoria. Este proyecto es clave para entender el 'desescalado progresivo' del confinamiento y de la libre circulación al que se ha referido Moncloa. Si se tienen identificadas a las personas con virus, las fábricas, el comercio y los transportes públicos pueden comenzar a funcionar sin el riesgo de tener positivos circulando por zonas públicas ni en áreas de trabajo.

De momento, el Gobierno no ha movido ficha de manera pública, pero lo cierto es que  ya están sobre la mesa varias opciones que llevan a un camino único: la geolocalización. Los expertos reconocen que cualquier escenario de levantamiento progresivo de medidas tiene un factor común: la necesidad de que las autoridades tengan localizada a la población de riesgo y a los focos de contagio.

En cualquier hablamos de dos medidas complementarias. Mientras DataCOVID mide desplazamientos de personas en base a muestras estadísticas y nunca identifica individuos, la aplicación AsistenciaCOVID puede llegar a cifrar con exactitud la posición de cada uno de sus usuarios y eventualmente podría ser la clave para controlar el confinamiento de personas en cuarentena obligada.