“La mayor transacción de la historia del alquiler de una empresa privada en el mercado de oficinas de Barcelona”. Así ha definido Ignacio Sobrino, director de oficinas de JLL, la firma por parte de Glovo de un espacio de 30.000 metros cuadrados con capacidad para 3.000 empleados en el distrito del 22@.

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Un claro ejemplo de cómo la inversión en oficinas está repuntando durante 2021. Así, y según la consultora inmobiliaria Savills Aguirre Newman, cerrará el año en 2.500 millones de euros. Una cifra similar a la que se espera en el sector hotelero. En este campo, y hasta septiembre, la inversión había llegado a los 1.800 millones de euros. Y las previsiones de Atlas Real State Analytics apuntan a 2.500 millones al finalizar el año.

Por tanto, la inversión en oficinas y hoteles alcanzaría los 5.000 millones de euros. Y las expectativas de cara al futuro son todavía más halagüeñas. “Si la pandemia no vuelve a golpear, nos acercaremos a los 4.000 millones de euros en 2022”, indicó Alejandro Bermúdez, CEO de Atlas Real State Analytics, sobre el mercado hotelero.

Al despegue del sector hotelero y de oficinas han ayudado varias circunstancias: desde la vuelta a las oficinas, hasta el descuento sufrido por ciertos activos. Sin olvidar el efecto que puede tener la denominada como ley de vivienda que ha dado su primer paso en Consejo de Ministros.

Dicha ley penaliza a los grandes propietarios de inmuebles. Como consecuencia, no solo pueden dejar de invertir. Según Colliers, hablamos de una cifra de entre 3.000 y 4.000 millones de euros en España. También pueden poner a la venta activos. Blackstone, por ejemplo, acaba de poner a la venta una cartera de seis edificios en Madrid de viviendas en alquiler. Su intención es la de recibir 300 millones de euros. Un primer movimiento que puede generar tendencia.

Desplazamiento a otras zonas

Madrid y Barcelona son las ciudades preferidas por quienes están dispuestos a invertir en el sector de oficinas. Pero Valencia, Málaga o Bilbao también son vistas con buenos ojos. “Estamos viendo mucho movimiento y en Madrid hemos registrado más de cien operaciones en el tercer trimestre”, afirma Ángel Estebaranz, director nacional de Oficinas de Savills Aguirre Newman Madrid.

Al contrario que la última operación desarrollada en Barcelona, en Madrid lo que predomina son transacciones pequeñas y medianas en cuanto a superficie. Eso sí, desde la consultora están confiados en que, durante 2022, se firmen “grandes operaciones”. De momento, los espacios favoritos rondan los 950 metros cuadrados. Aunque ha habido operaciones por encima de los 8.000 metros cuadrados.

De enero a septiembre, la contratación de oficinas superó los 275.000 metros cuadrados en Madrid. Se trata de un 2% más que en idéntico periodo del año anterior. En Barcelona, la contratación fue menor: 220.000 metros cuadrados. Sin embargo, el incremento fue mayor: 80%.

Mientras que, en el tercer trimestre, la superficie contratada en Madrid fue de 95.000 metros cuadrados, en Barcelona llegó a los 88.000 metros cuadrados. En la Ciudad Condal se está produciendo un hecho que, el reciente acuerdo de Glovo antes descrito, corrobora.

Si bien es cierto que el centro de la ciudad registra el 28% de la contratación, se está produciendo un desplazamiento hacia otras zonas. Es el caso del distrito 22@, o el Barcelona Fira District. Registran el 39% de la contratación.

Una descentralización que también se da en Madrid. El área urbana concentra el 22%. La zona prime y el distrito financiero, el 16%. La conocida como periferia cercana, llega al 35%. Mientras que la periferia lejana absorbe el 27%.

Nuevas tendencias

Por lo que respecta a los hoteles, el valor se desploma una vez que están cerrados. Por ejemplo, y por la pandemia, ese valor se ha desplomado entre un 5% y un 10% en el caso de los hoteles de costa. Capital extranjero es el que está más interesado.

“Muchas de las empresas hoteleras no han podido resistir la situación de crisis. Eso ha provocado una bajada en los precios actuales de este tipo de inmuebles”, señala Miguel Laborde, socio fundador de Laborde Marcet. Una actividad que está en su particular rampa de salida porque la vuelta a la normalidad traerá consigo un auge del turismo. Sin olvidar la celebración de ferias, congresos y otros tipos de actividades sociales y culturales “que fortalecerán la situación del sector hotelero”.

Pero más allá de hoteles y oficinas, los activos inmobiliarios más demandados son la logística y el retail de alimentación. En el caso de la logística, su boom se debe al aumento de los servicios relacionados con el comercio electrónico.

“Los nuevos hábitos de consumo demuestran que la inversión en plataformas logísticas es, por el momento, un acierto seguro que aportará rentabilidad a los inversores”, indica Gerard Marcet, el otro socio fundador de Laborde Marcet. En el caso del retail de alimentación, ha demostrado su músculo durante la pandemia.