La pandemia trajo la ausencia de turistas en el centro de las grandes ciudades, llegando a provocar que algunos históricos negocios cerraran sus puertas. Sin embargo, los propietarios de esos locales ubicados en lo que los anglosajones denominan ‘high street’ saben que cuenta con un gran activo en sus carteras, al igual que los grandes inversores.

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La inversión acumulada en retail durante el primer trimestre de 2021 rondó los 210 millones de euros, lo que supone un descenso del 20% respecto al trimestre anterior, según los datos de la consultora inmobiliaria JLL.

En los primeros tres meses de este año destaca el volumen de inversión en ‘high street’ (alrededor de 89 millones de euros), que supera en un 200% el volumen del trimestre anterior. Eso sí, comparado con el mismo periodo de 2020 representa un descenso de un 10%. Destaca la compra del edificio de Portal del Ángel 9-11 (Barcelona) por parte del fondo Best Value Europe II por valor de unos 72 millones de euros.

Augusto Lobo, director de Retail de JLL, explica a Invertia que en la consultora ven que “hay mucho interés en ‘high street’ por parte de privados y family offices, que buscan activos ubicados en zonas prime como reserva de valor”.

¿Por qué no se cierran las operaciones? “Muchos propietarios se cuestionan sobre las alternativas de inversión que pueden tener al vender sus locales”, expone Augusto Lobo. Saben que que esos activos recuperarán el brillo al mismo ritmo que vuelva el turismo y se normalice la actividad económica en las grandes ciudades y encontrar destinos con similares rentabilidades no es tarea sencilla. En la comparativa anual, ante un mayor riesgo percibido desde el brote de la Covid-19, las rentabilidades prime suben 30 puntos básicos en ‘high street’ y 40 pbs en centros comerciales.

“En cuanto a operaciones de mayor dimensión, por parte de inversores institucionales, una de las claves para su regreso pasa por que se estabilicen las ventas (y rentas) de los operadores”, ahonda el director de Retail de JLL. En ese sentido, pronostica, “creemos que volverá rápidamente el apetito por locales en zonas prime, que sean ubicaciones estratégicas para los retailers”.

“La realidad es que después de un 2020 muy difícil, especialmente en las zonas céntricas que dependen más del turismo, con fuertes bajadas de actividad, nuestras previsiones ya apuntan para el inicio de recuperación de las rentas en 2021”, indica Augusto Lobo. Entre 2021 y 2025 se pronostica un crecimiento medio anual de rentas prime del 3% en Madrid y del 2,5% en Barcelona.

Los ‘super’, un buen negocio

De igual modo, los supermercados se han alzado durante este año marcado por la pandemia como un sector esencial, resiliente para los amantes de los conceptos guays, y los grandes fondos han puesto sus ojos y chequeras en ellos.

En el primer trimestre de este año, este sector ha movido 85 millones de euros en operaciones de activos inmobilarios, aunque se produce un descenso de la inversión tanto trimestral como anual. Destaca la compra de 27 inmuebles de Eroski por parte del fondo internacional REIT W. P. Carey a cambio de 85,5 millones de euros. Para este año, JLL espera que continúe el fuerte interés por los portfolios de supermercados, lo que continuará presionando las rentabilidades a la baja.

“Este tipo de activos han demostrado tener una gran resiliencia tanto a los efectos de la Covid-19, como al impacto del e-commerce”, declara Augusto Lobo. “Son un activo seguro y con una estabilidad de rentas percibidas por encima de la media”, añade. Lo mismo ocurre con el crecimiento de la venta online; las tiendas físicas son absolutamente estratégicas para las cadenas de alimentación.

¿Por qué vender? “A todas las cadenas les puede interesar vender parte de su portfolio inmobiliario”, reconoce el directivo. “Es una forma interesante de liberar valor para poder acelerar la expansión, realizar operaciones de M&A y de invertir en tecnología”, aclara.

Activos seguros

Así pues, los activos de retail parecen un valor seguro a pesar de los envites de la pandemia. Pero no todos. Tal y como reconoce Augusto Lobo, “en este sector, los activos seguros son los que tienen una ubicación absolutamente estratégica para los retailers; que no dependan solo de quien lo ocupa en un determinado momento, pero que, en caso de necesidad de cambio, sean un sitio donde haya real demanda por otros retailers”.

“La realidad es que, ahora mismo, los nuevos retailers que están entrando en el mercado, de los cuales muchos vienen del mundo de la venta online, apuestan, en gran medida, por las mismas ubicaciones y características que los retailers más tradicionales y establecidos”, argumenta el director de Retail de JLL.

Con el final de la pandemia, los expertos esperan que se vuelva a valorar mucho todo lo que es la interacción social, y una vuelta a la normalidad, donde la experiencia física de compra es una componente relevante. Y los espacios de retail son cada vez más espacios sociales y de experiencia.

“En la medida que nos acerquemos a esa vuelta a la normalidad, serán más los inversores que tengan interés por los retornos de los activos retail, en sus diferentes clases de activos, ya sean locales en calle, parques o centros comerciales”, concluye Augusto Lobo. De hecho, la previsión actual de JLL es que en 2021 el volumen de inversión será de 1.500 millones de euros.