El CEO de Colliers International Spain, Mikel Echavarren, ha reconocido que la crisis sanitaria provocada por el Covid-19 ha parado muchas operaciones a corto plazo pero ha pronosticado que "el último cuatrimestre del año va a ser un momento de actividad frenética de inversores" en el ámbito inmobiliario español.

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"Nos adentramos en un mundo muy diferente, en el que cambian muchas cosas en el medio y largo plazo dentro del sector inmobiliario", ha señalado el CEO de la consultora en un afterwork online organizado por IE Real Estate con la colaboración de Spotahome.

El General Manager de Cushman & Wakefield, Jesús Silva, ha destacado por su parte que "hay muchísima liquidez en el mercado", ya que "las alternativas de inversión (renta variable, bonos, renta fija, etc.) siguen estando muy penalizadas". Por tanto, ha resaltado, "el inmobiliario sigue siendo muy atractivo". Aunque en marzo la inversión ha caído en torno a un 70%.

La tercera participante del encuentro digital, Cristina García-Peri, Head of Business Development & Strategy de Azora, ha coincidido con sus compañeros en la parálisis de las transacciones "salvo aquellas que estaban muy avanzadas", pero "creemos que va a volver". Ahí está la intención mostrada por Mazabi de invertir alrededor de 500 millones este año (200 de ellos en hoteles).

La directiva de Azora ha confirmado que "nosotros queremos seguir en el mercado". "Somos inversores a medio plazo y lo que está pasando no ha alterado nuestra visión a futuro", ha explicado en el encuentro online. 

2020 no es 2008

El CEO de Colliers International ha querido dejar claro que las circunstancias de la crisis de 2008 no tienen nada que ver con las que conlleva la actual situación provocada por la pandemia.

"Vamos a tener inversores intentando comprar gangas y es posible que las haya, pero con carácter generalizado, con respecto a la crisis de 2008, hay un panorama muy diferente", ha explicado Mikel Echavarren.

El directivo de la consultora ha señalado que tras los primeros años de la crisis anterior los tenedores de activos estaban en su gran mayoría obligados a vender por la presión de los bancos, "que a su vez tenía un problema liquidez brutal". En la actualidad, ha aclarado Echavarren, el sector no está muy endeudado, salvo algunas excepciones, y la actitud de la banca es "radicalmente diferente". 

"La banca está dando todas las facilidades del mundo a sus clientes para otorgar carencias, facilitar este trago y además parece que el BCE va a flexibilizar los ratios de capital y la consideración de la morosidad", ha apuntado.

Por estos motivos, el directivo de la consultora que señalada de manera muy gráfica que "el que venga a España queriendo pescar lubinas a precio de sardina es probable que no se coma una rosca".