Enagás ha finalizado con éxito el sellado definitivo de los 13 pozos del almacenamiento Castor, con la colocación de tres tapones en cada uno de ellos, por un importe total estimado por los trabajos de 241 millones de euros, a la espera de recibir las certificaciones finales, informó la compañía.
Estos trabajos se han llevado a cabo por el gestor del sistema gasista en cumplimiento del mandato del Ministerio para la Transición Ecológica tras el acuerdo adoptado en Consejo de Ministros de 31 de octubre de 2019.
En concreto, se trata del sellado y abandono definitivo de los pozos del fallido almacén submarino de gas Castor, promovido por ACS y Escal, situado frente a las costas de Castellón.
Fue abandonado tras provocar centenares de seísmos en su puesta en marcha.
En concreto, los trabajos en pozo, de gran complejidad y alto nivel de especialización técnica, han contado con el despliegue de la plataforma marina flotante (Jack Up) Noble Resolve.
Con ella, se colocaron las barreras que garantizan el sellado definitivo de los pozos y restablecieron las condiciones geológicas naturales que aseguran el aislamiento permanente.
Asimismo, a final de este proceso, se cortaron los revestimientos de los pozos (conductores) a más de tres metros por debajo del lecho marino.
Se eliminó así cualquier elemento de las instalaciones que sobresaliera.
De este modo, el fondo marino quedó completamente despejado y libre de las tuberías asociadas a los pozos, manteniendo el terreno en situación de máxima seguridad.
Enagás destacó que, con el sellado de los pozos "se completa una de las etapas más relevantes del proceso".
"Se inicia con la hibernación técnica del almacenamiento y que ahora deja la instalación preparada para la fase final de desmantelamiento de las instalaciones de superficie marinas y terrestres".
Las operaciones de sellado, que cumplen con la normativa española y con los estándares internacionales en materia de abandono de pozos offshore (OEUK P&A Guidelines), se han ejecutado de acuerdo con los criterios ambientales y de seguridad establecidos en la Declaración de Impacto Ambiental del proyecto y la legislación española vigente.
Todos los tapones permanentes cuentan con la aprobación de una tercera parte independiente, el Well Examiner, tal y como es preceptivo conforme al Real Decreto 1339/2018 de seguridad 'offshore'.
Proceso de hibernación
Previamente al sellado definitivo de todos los pozos, Enagás finalizó el proceso de hibernación del almacenamiento subterráneo Castor con un sellado temporal de los pozos.
Con ello, la compañía cumplió la labor encomendada por el Gobierno a través del Real Decreto-ley 13/2014 de 3 de octubre, por el que se adoptaban medidas urgentes en relación con el Sistema Gasista y la titularidad de centrales nucleares.
Para garantizar el desmantelamiento, el gestor ha procedido a una serie de trabajos previos que han pasado por el análisis de la situación, la inertización, la preservación de los equipos, el sellado temporal de los pozos, para finalizar con el sellado y abandono definitivo de pozos.
Además de los pozos submarinos, el almacenamiento Castor tiene dos instalaciones de superficie: la planta de operaciones de tierra -en el término municipal de Vinaròs (Castellón)-, y la estructura marítima superior -situada en aguas territoriales españolas, a 21,6 kilómetros de la costa del Mar Mediterráneo-.
Ambas están unidas por un gasoducto de 30 pulgadas de diámetro y de 30,3 kilómetros de longitud, con un tramo submarino de 21,6 kilómetros y otro terrestre de 8,7 kilómetros, así como una línea paralela de comunicaciones de fibra óptica.
La instalación marina estaba a su vez constituida por una Plataforma de Pozos (WHP, Well Head Platform) y por la Plataforma de Proceso (PUQ, Process, Utilities and Quarters), unidas entre sí por una pasarela.
De la WHP partían los 13 pozos que descendían hasta el almacenamiento: 8 pozos de producción, 4 pozos de monitorización y 1 pozo de reinyección de fluidos.
