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La Comisión de Ursula von der Leyen ha abierto este jueves un expediente sancionador contra el Gobierno de Pedro Sánchez por carecer de un plan actualizado para hacer frente a los riesgos en el sector eléctrico, cuyo objetivo es evitar apagones -como el ocurrido el 28 de abril de 2025- o mitigar sus efectos y evitar el contagio a otros países.

La normativa de la UE obliga a los Estados miembros a adoptar y publicar sus medidas antiapagones cada cuatro años. Sin embargo, España, Francia y Bélgica no han notificado a Bruselas la última actualización, que debían haber presentado como muy tarde el 5 de enero de 2026.

Por este motivo, el Ejecutivo comunitario ha enviado este jueves a los tres países una carta de emplazamiento, primera fase del procedimiento de infracción, en la que les exige cumplir esta obligación "sin demora".

El Gobierno de Sánchez dispone ahora de dos meses para responder. Si la respuesta no resulta satisfactoria, Bruselas podrá emitir un dictamen motivado y, posteriormente, llevar el caso ante el Tribunal de Justicia de la UE (TJUE), que podría acabar imponiendo multas acumulativas.

"El plan de preparación frente a los riesgos es una herramienta importante para garantizar la máxima preparación en el sector de la electricidad y debe adoptarse para evitar una interrupción del suministro eléctrico o mitigar sus efectos, en caso de que se produzca", ha destacado el Ejecutivo comunitario.

Este protocolo obligatorio debe establecer todas las medidas previstas o adoptadas para prevenir las crisis de electricidad, prepararse para ellas y mitigarlas. El objetivo último es evitar que un eventual apagón acabe contagiándose al resto de países de la UE.

"Las crisis de electricidad pueden producirse por muchas razones, como condiciones meteorológicas extremas, ataques malintencionados o la escasez de combustible, entre otras. Cuando se producen situaciones de crisis, a menudo tienen un efecto transfronterizo", explica la Comisión en un comunicado.

El gran apagón del año pasado tuvo su origen en la red eléctrica española y afectó también a Portugal, mientras que Francia limitó el impacto al desconectarse a tiempo.

"Los incidentes a gran escala, como las olas de frío, las olas de calor o los ciberataques, pueden afectar a varios países de la UE al mismo tiempo. Los planes de preparación frente a los riesgos se basan en escenarios de crisis regionales y nacionales, lo que garantiza que, en caso de crisis, la electricidad se dirija hacia donde más se necesita", alega Bruselas.