Cox asume el desarrollo del complejo fotovoltaico Chiquimulilla, de 75,2 MWp. Una de las instalaciones “de mayor escala del mercado” en Guatemala, destaca la compañía de Enrique Riquelme.
El proyecto llega días después de que el grupo de agua y energía haya trasladado a Panamá el centro de decisión del grupo para las Américas, y que el propio Riquelme haya domiciliado allí su patrimonial.
Tras la integración de los activos de Iberdrola México (en una operación de casi 4.000 M€) Cox tiene en Latinoamérica el 95% de su volumen de negocio.
Para el proyecto guatemalteco, Cox ha llegado a un acuerdo de financiación con un pool de entidades liderado por CIFI, que actúa como estructurador y agente líder de la sindicación, con recursos propios.
También participan el Fondo de Deuda de Infraestructura Sostenible (SIDF), de CIFI Asset Management, BICSA y Banco Aliado como acreedores. Banco Aliado también participa como banco agente y administrativo de pagos de la facilidad.
El proyecto Chiquimulilla
Ubicado en el municipio de Chiquimulilla, en el departamento de Santa Rosa, aprovecha una de las áreas con mayor irradiación solar de Guatemala.
El proyecto está estructurado en dos fases y cuenta con contratos de suministro de energía a 15 años con Empresa Eléctrica de Guatemala (EEGSA) y Distribuidora de Electricidad de Occidente (DEOCSA), obtenidos previamente en la licitación PEG4.
Una arquitectura, dice Cox, que “aporta estabilidad financiera y favorece la incorporación de energía renovable al sistema eléctrico nacional”.
“Guatemala cuenta con un elevado potencial renovable. Este fotovoltaico contribuye a acelerar su transición energética, y refuerza nuestra posición en Centroamérica”, señala Luis Manresa, director de Desarrollo de Negocios y Energía de Cox en la región.
Una vez entre en operación, la instalación generará aproximadamente 167.600 MWh de electricidad renovable al año, energía suficiente para abastecer a alrededor de 200.000 hogares.
Permitirá evitar cerca de 19.600 toneladas de emisiones de CO₂ equivalente anuales, contribuyendo a los esfuerzos de descarbonización y al cumplimiento de los objetivos climáticos del país.
“Con Chiquimulilla, Cox continúa ampliando su cartera en la región y reafirma su compromiso con el desarrollo de infraestructuras esenciales”, señaló Martín Sucre Champsaur, regional manager de Arco Central de Cox.
Nuevos proyectos en Latam
El año pasado Cox completó la adquisición de Iberdrola México, una operación que volvió a cambiar la escala de la compañía tras la adquisición de los activos de Abengoa en 2023.
También anunció un nuevo contrato en Paraguay para el diseño y construcción de 500 kilómetros de líneas de transmisión en 220 kVpor encargo de la ANDE (Administración Nacional de Electricidad). Otros 64 millones de dólares de inversión junto a la paraguaya L.T. S.A.
Y firmó el desarrollo de 15 plantas solares fotovoltaicas de 1 MW cada una en Colombia.
Más recientemente ha sumado a su cartera proyectos de entidad como la desaladora de Rosarito en México, que será una de las más grandes si no la mayor de toda Latam.
En Panamá ha logrado contratos de energía eólica y en Brasil ha puesto en operación nuevas líneas eléctricas.
