Publicada
Las claves

California está demostrando que las baterías pueden cambiar el papel del gas en un sistema eléctrico dominado por la solar. La generación con gas ha caído un 62% desde 2023, mientras que el almacenamiento se dispara y permite trasladar la electricidad solar del mediodía a las horas de mayor demanda.

El estado sureño de EEUU está convirtiendo las baterías en una pieza central de su sistema eléctrico.

El Estado estadounidense ha conseguido reducir de forma drástica el recurso a las centrales de gas en apenas tres años, coincidiendo con el fuerte crecimiento de la generación solar y, sobre todo, del almacenamiento.

En tres años, la producción solar ha aumentado un 54% y la aportación de las baterías se ha multiplicado por más de cuatro, con un incremento superior al 300%.

El fenómeno resulta especialmente relevante porque las baterías están resolviendo uno de los principales problemas de la energía solar: produce electricidad cuando hay sol, pero no necesariamente cuando más la necesita el sistema.

California está utilizando el almacenamiento para absorber los excedentes solares durante las horas centrales del día y devolverlos a la red al caer la tarde, precisamente cuando la generación fotovoltaica desaparece y la demanda continúa elevada.

Es el conocido duck curve californiano. Durante el día, la abundancia de energía solar reduce la necesidad de generación convencional e incluso puede provocar excedentes.

Al llegar la tarde, la situación cambia rápidamente. Hasta hace pocos años, las centrales de gas eran una de las principales herramientas para cubrir esa rampa de demanda. Ahora, las baterías están ocupando una parte creciente de ese espacio.

21 GW de baterías

La evolución de la capacidad instalada explica buena parte del cambio. En abril de 2026, California contaba con unos 16 GW de capacidad neta de almacenamiento en baterías, un 79% más que dos años antes.

Al mismo tiempo, la capacidad solar a gran escala había aumentado un 19%, hasta aproximadamente 25 GW, mientras que la potencia de gas permanecía prácticamente estable en torno a los 29 GW.

Evolución del mix eléctrico de California CAISO via GridStatus.io/Gavin Mooney.

En agosto, la Comisión de Energía de California elevó la cifra de almacenamiento del Estado por encima de los 21 GW, incluyendo instalaciones a gran escala y baterías distribuidas en viviendas, empresas, industrias y otros edificios.

De ese total, cerca de 16 GW corresponden a unos 310 sistemas de almacenamiento a escala utility dentro de California.

La diferencia no está únicamente en la potencia instalada, sino en cómo se utiliza. Las baterías se cargan cuando la electricidad solar es abundante y barata y descargan posteriormente durante las horas de mayor tensión del sistema.

De esta forma, una instalación fotovoltaica puede funcionar indirectamente como una fuente de electricidad nocturna.

Cae un 60% el gas

El resultado ya se aprecia en las estadísticas. Según la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA), durante los cinco primeros meses de 2026 la generación solar a gran escala superó a la generación con gas en el área gestionada por el operador californiano CAISO.

La producción con gas cayó un 60% frente al mismo periodo de 2024, mientras que la descarga de las baterías se triplicó.

La propia Comisión de Energía de California calcula que entre enero y junio de 2024 y el mismo periodo de 2026 el uso de energía solar aumentó un 22%, mientras que el consumo de gas para generación eléctrica cayó un 51%. En ese mismo periodo, la capacidad de almacenamiento creció un 80%.

El cambio también está afectando a las centrales de gas diseñadas para cubrir los picos de demanda.

Son instalaciones que pueden permanecer paradas durante buena parte del día y entrar rápidamente en funcionamiento cuando el sistema necesita potencia.

Las baterías pueden prestar ese mismo servicio con tiempos de respuesta muy rápidos y, además, sin necesidad de quemar combustible durante la descarga.

Pero el caso californiano no significa que el gas haya desaparecido del sistema. Sigue siendo una fuente relevante y necesaria en determinados momentos, especialmente cuando coinciden una elevada demanda y una menor producción renovable.

Además, las baterías convencionales de cuatro horas no solucionan por sí mismas episodios prolongados de escasez renovable.

Batería de ocho horas

Por eso California ya está avanzando hacia sistemas de mayor duración. En junio de 2026 entró en funcionamiento Tumbleweed Energy Storage, en el condado de Kern, la primera gran batería de ocho horas desarrollada bajo el proceso de planificación energética de California.

La tecnología pretende almacenar el excedente solar durante el día y mantener la descarga durante la tarde, la noche e incluso parte de la madrugada.

La experiencia californiana ofrece así una pista sobre el papel que puede desempeñar el almacenamiento en otros sistemas eléctricos con una elevada penetración renovable.

Las baterías no sustituyen directamente a una central de gas durante las 24 horas del día: cambian el momento en el que se utiliza la energía renovable.

Y ahí está la clave. Cuanto más almacenamiento existe, menos necesario resulta utilizar el gas para cubrir la tradicional rampa de la tarde. La solar genera durante el día, las baterías almacenan y la electricidad se libera cuando el sol ya no está disponible.

California está demostrando que la combinación de renovables y almacenamiento puede reducir rápidamente el espacio que ocupa el gas en el mix eléctrico.

El siguiente desafío será comprobar hasta dónde puede llegar este modelo cuando aumente la demanda por la electrificación del transporte, los edificios, la industria y los centros de datos y sea necesario disponer de almacenamiento durante periodos cada vez más prolongados.