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Moeve ha dado este jueves un nuevo paso en el desarrollo del Valle Andaluz del Hidrógeno Verde con el inicio de la construcción de su primera fase, el proyecto Onuba, en el Parque Energético de Palos de la Frontera (Huelva).

La iniciativa, considerada el mayor proyecto energético de hidrógeno renovable de Europa, contempla inicialmente 300 MW de capacidad de electrólisis, ampliables a otros 105 MW, y una inversión conjunta superior a los 1.000 millones de euros.

El proyecto permitirá producir aproximadamente 45.000 toneladas de hidrógeno renovable al año, con una reducción estimada de unas 250.000 toneladas anuales de CO2.

El hidrógeno generado se destinará, entre otros usos, a producir combustibles más sostenibles para el transporte por carretera, la aviación y el sector marítimo, además de contribuir a la descarbonización de otras industrias.

Durante el acto celebrado en Palos de la Frontera, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha situado el proyecto en el marco de la doble necesidad de combatir el cambio climático y reforzar la autonomía energética de España y Europa.

El jefe del Ejecutivo ha vinculado la emergencia climática con la necesidad de impulsar nuevas fuentes de energía y ha defendido el papel del hidrógeno renovable para aquellos sectores en los que la electrificación directa resulta más complicada.

Sánchez también ha destacado la dimensión geopolítica de la transición energética.

Las guerras de Ucrania e Irán, ha señalado, muestran cómo las tensiones internacionales pueden poner en dificultades el suministro y los costes energéticos de industrias y ciudadanos.

En este contexto, producir más energía en España no sería únicamente una cuestión climática, sino también de seguridad y soberanía energética.

El presidente ha defendido asimismo la oportunidad industrial que representa esta transformación, al considerar que puede impulsar nuevas inversiones, tecnología, empleo y cadenas de valor que permanezcan en España. En sus palabras, se trata de una “reindustrialización en verde” del país.

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla, ha incidido, por su parte, en la necesidad de acompañar el desarrollo de las energías renovables con nuevas infraestructuras eléctricas.

Andalucía, ha señalado, ocupa el primer puesto en generación renovable, pero necesita contar con una red suficiente para atender la capacidad industrial que están demandando las empresas al calor de la transición energética.

Moreno ha definido el comienzo de las obras como un símbolo de la capacidad de Andalucía y España para participar en la transformación del sistema energético y ha reivindicado el potencial de la región para convertirse en un gran centro europeo de producción y exportación de hidrógeno renovable.

Del proyecto a la industria

El CEO de Moeve, Maarten Wetselaar, ha resumido el cambio de escala que representa Onuba frente a los primeros proyectos de hidrógeno renovable.

“Dejamos atrás la era de los proyectos piloto para avanzar hacia la construcción de proyectos de gran escala”, ha señalado.

A su juicio, la iniciativa consolida la posición de España en la producción europea de nuevas energías y contribuye a avanzar hacia una Europa más competitiva y energéticamente autónoma.

La planta contará además con tecnologías digitales avanzadas. Desde su diseño incorpora un gemelo digital y una plataforma unificada de datos e IoT, con el objetivo de mejorar la eficiencia, la seguridad y la capacidad predictiva de la instalación.

La primera fase del proyecto ha sido reconocida por la Unión Europea como Proyecto de Interés Común (PCI) y cuenta con 304 millones de euros de financiación pública concedida por el Gobierno de España en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y financiada por NextGenerationEU.

Moeve lidera el proyecto con una participación del 51%.

Hy24, fondo especializado en hidrógeno renovable, y COFIDES cuentan conjuntamente con otro 29%, mientras que el 20% restante corresponde a Enagás Renovable y Alter Enersun.

Un proyecto de 2 GW en Andalucía

Onuba constituye únicamente la primera fase de una iniciativa de mayor dimensión.

El Valle Andaluz del Hidrógeno Verde contempla alcanzar 2 GW de capacidad de electrólisis, repartidos entre los parques energéticos de Moeve en Palos de la Frontera y San Roque (Cádiz).

La compañía prevé además convertir Palos de la Frontera en uno de los principales polos europeos de producción de moléculas verdes.

Moeve acumula una inversión de 2.400 millones de euros en Andalucía en proyectos industriales vinculados a la transición energética, entre ellos la planta de hidrógeno y una nueva instalación de biocombustibles de segunda generación.

La construcción de Onuba tendrá, además, un impacto estimado de más de 8.000 empleos directos, indirectos e inducidos durante sus fases de desarrollo, construcción y puesta en marcha, y se espera que genere actividad para más de 400 pymes y autónomos locales.

El objetivo final es que estas denominadas moléculas verdes permitan reducir la utilización de combustibles fósiles en aquellos ámbitos donde la electrificación directa resulta más compleja, como la industria pesada, la química y el transporte de larga distancia.

Moeve sostiene que su despliegue puede contribuir además a reducir la dependencia energética exterior de Europa.