Andalucía cuenta con una potencia instalada de 1,922 GW de potencia renovable instalada para autoconsumo. Aproximadamente esa mitad de esa potencia, en torno a 1 GW, es de uso empresarial, según datos de la Junta de Andalucía
La potencia en autoconsumo, explican en la Consejería de Industria, Energía y Minas, se ha triplicado en los últimos tres años computados (entre 2022 y 2025).
El autoconsumo energético, sumado el destinado a los hogares y el de las empresas, supone ya el 16,4% de los 11,6 GW fotovoltaicos en operación en Andalucía. Aunque las empresas están diversificando las fuentes, incluyendo también la biomasa.
El último informe anual de APPA Renovables, sin embargo, alerta de que el año pasado fue el tercero consecutivo de contracción del crecimiento a nivel nacional.
Sin embargo, los proyectos de autoconsumo vinculados a la industria siguen al alza y alcanzaron los 846 MW, por 368 MW destinados a residencial.
La entidad destaca además que los proyectos de almacenamiento crecieron un 119% respecto al año anterior.
“La batería ya no se incorpora solo para mejorar una instalación: entra en la ecuación para gestionar picos de potencia, optimizar autoconsumo, aportar resiliencia y, cada vez más, para electrificar los procesos industriales allí donde la red no da más”, explican en APPA.
La Unión Española Fotovoltaica, UNEF, también apunta que las instalaciones aisladas de la red eléctrica y el sector industrial son los vectores que impulsan el crecimiento del autoconsumo, con proyectos de mayor potencia.
Y que después del apagón, “se observa un incremento del interés por soluciones de almacenamiento, fundamentales para la flexibilidad del sistema eléctrico”.
Grandes y pequeñas
En Andalucía, hace tres años eran sólo grandes corporaciones intensivas en consumo como Cosentino o Atalaya Mining las que anunciaban proyectos para autoabastecerse con plantas fotovoltaicas.
Hoy son ya empresas de todo tipo las que apuestan por estas soluciones. Y no sólo con fotovoltaica, sino también usando biomasa.
Esta misma semana la Junta de Andalucía ha aprobado ayudas a través de la Agencia Andaluza de la Energía de 9,2 millones a cinco iniciativas con una inversión global de más de 26,5 millones.
“Las nuevas instalaciones facilitan a estas compañías acceder a energía más limpia y económica, reducir su dependencia de los combustibles fósiles y ganar competitividad frente a las oscilaciones de los mercados”, argumenta la administración para justificar las subvenciones.
Molino del Guadalquivir S.L., empresa de Lebrija (Sevilla) dedicada a la producción y comercialización de aceite de oliva, plantea un proyecto que combina energías renovables y economía circular y que cuenta con un incentivo de la Junta de Andalucía de 3,73 millones de euros.
Esta industria invertirá casi 12,9 millones de euros en una nueva instalación de generación de energía térmica con biomasa. La caldera, de 8,5 MW de potencia térmica, producirá el vapor necesario para un novedoso sistema de secado.
Utilizará como combustible de la caldera el orujillo generado por la propia actividad de la almazara.
La empresa de servicios energéticos Neton Solyman Energía, S.L.U., invertirá más de 2,5 millones de euros en poner en marcha una instalación fotovoltaica para autoconsumo en la planta que Reverté Productos Minerales tiene en Albox (Almería).
Está dedicada al diseño, producción y comercialización de carbonato de calcio técnico utilizado, entre otras aplicaciones, en polímeros, pinturas y papel.
Esta actuación generará 7,7 millones de kWh de electricidad limpia al año, una producción que posibilitará cubrir aproximadamente el 28% de las necesidades eléctricas de la industria. El proyecto recibe un incentivo de 792.263 euros.
Innovación y Tecnología Energética Avanzada S.L., especializada en la fabricación de materiales de construcción sostenible, incorporará a su planta en El Puerto de Santa María (Cádiz) una instalación solar fotovoltaica de 815 kW acompañada de un sistema de almacenamiento de 1.930 kWh.
La instalación, en la que se invertirán cerca de 1,2 millones de euros, cuenta con 565.750 euros de incentivo de la Junta de Andalucía y generará alrededor de 1,09 millones de kWh de electricidad renovable al año, de los que el 84% se destinarán al autoconsumo de la propia industria.
Además, se ha aprobado la concesión de un incentivo de 732.000 euros a la empresa de servicios energéticos Greenvalis Energy, S.L.U. para sustituir el gas natural por biomasa en el proceso de fabricación de fertilizantes.
La firma invertirá 2,36 millones de euros para instalar en Palos de la Frontera (Huelva) una caldera de biomasa que suministrará el calor necesario para el secado de los fertilizantes que produce Fertinagro Biotech.
La nueva instalación contará con un horno de biomasa de 10.000 kW de potencia térmica que cubrirá con energía renovable alrededor del 70% del consumo térmico de la línea de granulación, sustituyendo en buena parte el uso de gas natural.
Y también se ha autorizado el pago de 3,35 millones de euros a la empresa L. Pernía S.A. para una iniciativa singular en La Rinconada (Sevilla), donde esta compañía especializada en la recolección y distribución de subproductos de la industria cervecera ha instalado un gran campo solar de calentamiento de aire para su proceso de secado mediante evaporación.
La instalación ocupa una superficie de 10.000 metros cuadrados y utiliza captadores solares microperforados que transforman directamente la radiación del sol en calor, generando alrededor de 14,4 millones de kWh de energía térmica al año.
La infraestructura solar se integra con otros sistemas renovables que ya funcionan en la planta de deshidratación y pelletizado, como una instalación solar térmica de 7.000 kW y una caldera de biomasa de 6 MW.
Pernía ha invertido 7,44 millones de euros en esta actuación financiada por la Unión Europea con fondos NextGenerationEU.
Al margen de estas ayudas, Cuerva acaba de finalizar un proyecto de autoconsumo fotovoltaico en la EDAR de El Ejido para TRAGSA que permitirá generar cerca de 935,4 MWh de energía renovable al año.
La instalación cuenta con 876 módulos y 481,8 kWp de potencia y está diseñada para que toda la energía generada se consuma directamente en la propia depuradora para el tratamiento y aprovechamiento del agua regenerada.
