Cuando hace seis años estalló el boom del hidrógeno verde en Europa, la carrera catapultó a prácticamente toda la industria a buscar su hueco en ese, por entonces, nuevo vector energético.
Ahora están llegando a la meta los que no cejaron en su empeño de dar viabilidad a esta tecnología. Y en el segundo puesto de la carrera se sitúan las energéticas españolas Moeve y Repsol, cuyos grandes proyectos de electrólisis ya han pasado de la fase de anuncio a la construcción.
Moeve Onuba Energy Park (Huelva) (300 MW + 100 MW) y Green Hydrogen Hub de Petronor (Repsol) (100 MW) son las dos que aparecen entre las principales iniciativas industriales identificadas en Europa, en un momento en el que el sector comienza a abandonar el papel para entrar en la fase de ejecución.
"Europa comienza a materializar su primera gran cartera industrial de hidrógeno verde", según explica Manuel Parra Palacios, analista energético y profesor de la Universidad Carlos III.
"El tiempo de la expectativa inflada deja paso a la realidad de que muchos proyectos con viabilidad poco clara se quedarán en el camino o se retrasarán". Todos esos proyectos se pondrán en marcha a partir de este año o como muy tarde a principios de la próxima década.
3 GW de capacidad conjunta
Los principales proyectos europeos en construcción sitúan en torno a 3 GW la capacidad conjunta de los doce mayores proyectos, con inversiones aproximadas de 13.000 millones de euros.
Las iniciativas se reparten entre Suecia, España, Alemania, Países Bajos, Francia, Austria y Portugal y están vinculadas principalmente a sectores difíciles de electrificar directamente, como el refino, la industria química, la siderurgia y la producción de combustibles sostenibles.
La clasificación europea muestra, no obstante, que el mayor proyecto actualmente identificado es el del gigante industrial acerero Stegra, en Boden (Suecia), con unos 700 MW, seguido por iniciativas alemanas de 320 MW y 300 MW.
La puesta en marcha se dará a finales de 2026, según recoge Parra Palacios en su análisis.
Alemania concentra el mayor número de proyectos del ranking, con cuatro iniciativas, aunque ninguna alcanza la dimensión del proyecto sueco y sólo algunas superan los 200 MW.
Entre ellas destacan EWE Emden Clean Hydrogen Coastline, con 320 MW, y GET H2 Nukleus, con 300 MW. Países Bajos, Francia, Austria y Portugal completan el mapa europeo de grandes instalaciones.
Una buena noticia porque el avance de estos proyectos llega en un momento especialmente relevante para una tecnología que todavía afronta importantes obstáculos económicos.
Pocos proyectos
La Agencia Internacional de la Energía (IEA) señala que la producción mundial de hidrógeno de bajas emisiones creció un 20% en 2025, hasta casi un millón de toneladas, pero advierte de que el crecimiento continúa concentrado en un número reducido de proyectos.
La demanda mundial de hidrógeno, en cambio, ya superó los 100 millones de toneladas en 2025, aunque prácticamente toda sigue correspondiendo a los usos industriales tradicionales.
La IEA advierte además de que los elevados costes, la incertidumbre sobre la demanda, la regulación y la falta de infraestructuras siguen frenando el despliegue.
El organismo considera que varios grandes proyectos entrarán en funcionamiento antes de 2030, pero insiste en que será necesario desarrollar redes de transporte, almacenamiento y distribución para que el hidrógeno pueda convertirse realmente en una alternativa energética a escala industrial.
Moeve Onuba
El proyecto español de mayor tamaño es la primera fase del Valle Andaluz del Hidrógeno Verde de Moeve, en Huelva. Cuenta con 300 MW de capacidad de electrólisis, ampliables posteriormente en otros 100 MW, y supone una inversión superior a 1.000 millones de euros. Moeve tomó la decisión final de inversión en marzo de 2026 y ha iniciado la construcción, con una producción prevista de unas 45.000 toneladas anuales de hidrógeno renovable.
El proyecto está concebido para abastecer a la industria y producir moléculas destinadas a combustibles renovables para el transporte terrestre, marítimo y aéreo. En conjunto, el Valle Andaluz del Hidrógeno Verde contempla llegar a 2 GW de electrólisis y producir hasta 300.000 toneladas anuales de hidrógeno, aunque esa cifra corresponde al desarrollo global del valle y no a la primera fase actualmente en construcción. La fecha de puesta en marcha se estima en 2029 para los primeros 300 MW.
Green Hydrogen Hub de Petronor
Por su parte, Repsol mantiene también una posición destacada con su Green Hydrogen Hub de Petronor, en el País Vasco. El listado europeo elaborado en julio sitúa el proyecto en torno a 110 MW, aunque la compañía ha desarrollado diferentes fases y electrolizadores asociados a sus instalaciones industriales. La iniciativa está orientada fundamentalmente a sustituir el hidrógeno de origen fósil empleado actualmente en el refino y avanzar en la descarbonización del complejo industrial.
La fecha de puesta en marcha será a mediados de 2028.
Para España, la carrera tiene una importancia adicional.
El país cuenta con abundante generación renovable y aspira a convertirse en uno de los principales productores europeos.
La ejecución de Onuba y de los proyectos de Repsol demuestra que, frente a los cientos de iniciativas anunciadas durante los últimos años, la batalla comienza ahora a librarse en las obras y en las decisiones finales de inversión.
