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Las claves

Si los márgenes de refino de la industria petroquímica (producción de diésel, gasolina o queroseno, entre otros) siempre han sido muy volátiles, el cierre del Estrecho de Ormuz y la crisis entre EEUU e Irán asegura unas cifras muy elevadas a corto y medio plazo.

"Me parece difícil ver el margen de refino para todo el año por debajo de 15 dólares por barril", dijo el consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, en una conferencia con analistas para presentar los resultados correspondientes al primer semestre del año.

Es una garantía de fuerte generación de caja para el área industrial de Repsol, pero el máximo responsable de la energética ha afirmado que "el margen total para todo el año seguirá estando por encima de 20 o 21 dólares en el caso del refino y probablemente en el caso de los productos químicos, negocios que no son exactamente iguales".

Durante todo el ejercicio 2025, el margen de refino medio en España se situó en 7,9 dólares por barril, lo que supuso un incremento del 19,7% respecto a la media de 2024 (6,6 dólares/barril), e incluso llegó a estar en 2,4 dólares el año postpandemia (2021).

Para Repsol, es un indicador clave del negocio downstream, pero marca un punto de inflexión. Aunque en 2022 llegó a los 15,6 dólares/barril -con picos de 23,3 dólares- por la guerra de Ucrania y ahora por la inestabilidad en el Estrecho de Ormuz, han cambiado los parámetros.

El problema tiene raíces mucho más profundas, ya no depende exclusivamente de la prima de riesgo geopolítico. El mercado global, y particularmente el europeo, se enfrenta a un desajuste estructural entre la oferta y la demanda.

"Las refinerías rusas probablemente casi desaparecerán del mercado europeo" por las sanciones de Bruselas, a lo que hay que añadir que en los últimos años, numerosas plantas de refino en el continente cerraron por falta de rentabilidad o por normativas ambientales.

El turismo en España

Y en este contexto, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) anunció hace unos días que prevé una caída en la demanda mundial de petróleo, anticipando una contracción cercana a 1,1 millones de barriles diarios para el conjunto de 2026.

"Todo apunta a que existe un cierto efecto de elasticidad: el consumo no cede con la intensidad que cabría esperar, lo que sugiere que, al menos por ahora, la demanda de productos petrolíferos continúa siendo sólida", señaló a los analistas Josu Jon Imaz.

"Y en el caso de España y Portugal, esa fortaleza se explica también por factores domésticos, a lo que se suma el peso del turismo, con más de 100 millones de visitantes anuales, que añade presión sobre la movilidad, el transporte aéreo y, por tanto, el consumo de carburantes".

En este escenario, el margen de refino medio de Repsol durante los primeros seis meses de 2026 se situó en 12,5 dólares por barril (frente a los alrededor 6,3 dólares/barril del mismo periodo del año anterior), por lo que se han doblado los ingresos.

Inventarios bajos

En la cuenta de resultados presentada a la CNMV, el refino se integra dentro del área Industrial y el resultado neto ajustado de este área fue de 1.683 millones de euros (1S 2026), frente a los 235 millones de euros del primer semestre de 2025.

Repsol espera poder dar buenas noticias al finalizar el año. "A los factores que ya he comentado, voy a agregar dos más para explicar por qué van a seguir altos los márgenes de refino", afirmó.

"Cuando analizas los inventarios de las reservas en Europa, EEUU y los principales mercados, todos son significativamente más bajos que la media de los últimos años, por lo que necesitamos cubrir esos niveles y vamos a necesitar tiempo", indicó.

Y el cuarto factor es que "en términos de refino, EEUU está compensando la falta de producto proveniente de Rusia, pero la industria también necesita mantenimiento de vez en cuando, necesita paradas programadas, a veces hay penalizaciones operativas, etc.".

"Así que estoy convencido de que hay razones sólidas para apoyar márgenes de refinación realmente buenos", concluyó Imaz.

Asimismo, el ejecutivo de la primera petrolera del país advirtió de que se observa un mercado "muy tensionado" en el que, en el caso del diésel y el queroseno, "podrían surgir preocupaciones en Europa en los próximos meses".

En lo que se refiere a un eventual agravamiento del panorama geopolítico, Imaz recalcó que Repsol está preparada "para el peor escenario", ante la posibilidad de un empeoramiento de la situación en el Estrecho de Ormuz, aunque confió en que se alcance una solución a corto plazo.

"Contamos con un sistema de suministro robusto, y eso es gracias a compañías como Repsol, Moeve o BP, que han invertido de forma importante en el sistema de refino en España", recordó.

Y concluyó precisando que solo en el caso de Repsol la inversión ha ascendido a "15.000 millones de euros en el sistema de refino en España durante los últimos 14 años".