El Gobierno ha dado luz verde a la empresa francesa Mantle8 para explorar posibles bolsas de hidrógeno natural y helio en determinadas áreas de Navarra y el País Vasco, cerca de donde hace años la oposición social logró que se prohibiera la explotación de pozos de gas natural.
"Hemos conseguido un permiso de exploración por un año, aunque se puede prorrogar por otro, y realizaremos estudios para evaluar la zona utilizando tecnología no invasiva", explica a EL ESPAÑOL-Invertia el geocientífico Emmanuel Masini, fundador y CEO de Mantle8, una startup que nació en Grenoble.
"Y cuando tengamos los resultados, si son positivos, solicitaremos un permiso de investigación", añade.
La autorización para el permiso de exploración de recursos mineros Aralar I 3608 fue publicada en el BOE este pasado 30 de junio por la Dirección General de Fomento Empresarial e Infraestructuras del Departamento de Industria y de Transición Ecológica y Digital Empresarial de la Comunidad Foral de Navarra.
La decisión vuelve a situar en el foco una zona especialmente sensible desde el punto de vista social y ambiental, que ya en 2021, bloqueó la exploración de gas natural, un precedente que ahora adquiere nueva relevancia con la apuesta por el hidrógeno natural.
España, líder de hidrógeno y helio
Ya es de sobra conocido que el hidrógeno limpio podría ser el combustible del futuro, reemplazando a los combustibles fósiles en sectores difíciles de electrificar, pero su producción sigue siendo prohibitivamente cara.
Pero ¿y si España se convierte en el Texas del hidrógeno natural o en la Arabia Saudí de Europa, al tener todo ese recurso bajo sus pies? O helio, fundamental en la medicina y en la industria tecnológica, principalmente como refrigerante extremo (helio líquido) o en la industria de semiconductores, fibra óptica y aeroespacial.
"La mejor combinación para que un subsuelo produzca hidrógeno de manera natural es que haya una roca con hierro y que este se oxide con el agua. Y entonces la reacción es espontánea", continúa el experto.
"Y España, el país en sí, es bastante rico en su superficie cuando pensamos en rocas y montañas, así que sí, hay una alta posibilidad de que almacenar grandes cantidades de hidrógeno blanco (o natural) en el subsuelo de la península".
La compañía utiliza un algoritmo que mezcla datos geológicos y geofísicos para localizar con precisión los sitios donde podría haber hidrógeno o helio. A continuación, verifica sobre el campo utilizando geoquímica patentada con sensores en el terreno que registran las ondas. "Son muy pequeños", dice.
Y finalmente, se generan imágenes de todo el sistema de hidrógeno en 4D de alta resolución, cuantificando las tasas de generación y el volumen del yacimiento, e indicando con precisión dónde perforar.
"Nuestro objetivo es producir 10 millones de toneladas de hidrógeno natural para 2030 a menos de 1 euro el kilogramo. El hidrógeno verde cuesta a día de hoy entre 6 y 8 euros el kilogramo. Y eso haría que la transición a la energía limpia no solo fuera posible, sino irresistible", señala Masini a este diario.
Sus planes han generado mucho interés inversor. En mayo pasado, cerraron una ronda de financiación Serie A de 31 millones de euros liderada por firmas como Sandwater, Bpifrance (el banco público de inversión francés) y el fondo Breakthrough Energy Ventures (fundado por Bill Gates).
Xcalibur y el hidrógeno natural
"En España, como en el resto de países de la UE, se destinan fondos para la prospección minera", explica por su parte a EL ESPAÑOL-Invertia Carlos Velando, Geólogo y Project Manager de la española Xcalibur Smart Mapping, una empresa líder mundial en geofísica aérea y cartografía.
La compañía sobrevuela a baja altura sobre el territorio para escanear diferentes materias primas. "Tenemos un proyecto para toda la franja este que va desde Galicia hasta Extremadura, muy rica en litio, aunque también es interesante la franja pirítica, rica en cobre, en Andalucía".
Y aunque reconoce que puede haber hidrógeno blanco en la Península Ibérica, "actualmente las principales investigaciones están en Australia o en Latinoamérica".
Mientras tanto, el primer y único emplazamiento comercial del mundo en Mali (Africa), y con grandes avances en Canadá en las antiguas rocas del Escudo Canadiense (Ontario y Quebec) y en Estados Unidos, en estados como Kansas, Nebraska y Minnesota.
No al fracking
Si el futuro del País Vasco y de Navarra es el hidrógeno natural, el pasado fue el gas natural, y no con mucho éxito.
Hace poco menos de una década, el debate se centró en los permisos para explorar gas no convencional (fracking) y en la posibilidad de abrir pozos de investigación para confirmar si había recursos explotables en el subsuelo.
En el caso vasco, el proyecto Enara llegó a contar con tramitación ambiental para un pozo de exploración en Vitoria-Gasteiz, mientras que en Navarra el fracking activó una movilización social muy intensa.
La oposición se apoyó en argumentos ambientales, sobre todo por el riesgo percibido para acuíferos, agricultura y territorio, y también en la idea de que estas iniciativas iban en dirección contraria a la transición energética.
La prohibición en toda España llegó con la Ley de Cambio Climático y Transición Energética de 2021, que impidió nuevas autorizaciones de exploración, investigación o explotación de hidrocarburos mediante fractura hidráulica en todo el territorio nacional, incluido el mar territorial y la plataforma continental.
Un enfoque fundamentalmente diferente
Sin embargo, la comparación con los debates anteriores sobre el fracking omite una distinción crucial. La extracción de hidrógeno natural no implica fracturación hidráulica, inyección química, consumo de agua dulce ni los procesos industriales intensivos que generaron oposición ambiental hace una década.
A diferencia del gas no convencional, que debe extraerse mediante técnicas invasivas, el hidrógeno natural se genera continuamente bajo la superficie terrestre a través de reacciones geológicas espontáneas. Las rocas ricas en hierro que reaccionan con el agua producen hidrógeno diariamente en un proceso que ha operado durante miles de millones de años.
"No se trata de extraer un recurso a la fuerza", explica Masini. "El hidrógeno natural ya está ahí, fluyendo a través de sistemas subterráneos. El avance radica en que ahora podemos localizar esos sistemas con precisión y acceder al hidrógeno de una manera comercialmente viable".
La tecnología de exploración no invasiva de Mantle8 utiliza sensores pasivos para visualizar acumulaciones de hidrógeno en el subsuelo sin perforar ni alterar la geología. La extracción solo comienza una vez que se confirma la existencia de un yacimiento viable; incluso entonces, la empresa se centra en sistemas de flujo natural donde el hidrógeno migra a la superficie por su propia presión.
Para regiones como Navarra y el País Vasco, esta oportunidad representa una vía potencial hacia la soberanía energética sin el impacto ambiental de la extracción convencional de combustibles fósiles. Si la exploración de Mantle8 confirma la existencia de depósitos comerciales, España podría convertirse en uno de los primeros países europeos en desarrollar una industria nacional de hidrógeno natural, suministrando combustible limpio a industrias difíciles de descarbonizar y creando un nuevo sector económico que trabaja en armonía con la naturaleza.
