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Las claves

El comercio europeo de emisiones de CO2 (EU ETS), la principal herramienta para la descarbonización de la industria y del sector energético, está en tela de juicio, y a lo largo de este mismo año, la UE deberá decidir si tiene futuro.

La política climática emblemática de Europa se dirige a su segunda gran reforma en menos de cuatro años, según ha dicho Wopke Hoekstra, comisario de Políticas Climáticas de la UE, y por tanto, el EU ETS será revisado bajo los criterios de "competitividad e independencia".

Tras la crisis energética de 2022 y con cuestiones geopolíticas remodelando la agenda de competitividad, lo que está en juego ya no se limita tan solo a las emisiones. La Comisión Europea prevé presentar medidas concretas sobre la revisión del EU ETS en la próxima cumbre de líderes europeos, los días 19 y 20 de marzo.

De hecho, se están realizando campañas de presión para debilitar elementos clave, en particular por parte de las industrias con uso intensivo de carbono, pero también de algunos gobiernos europeos, según publica Bruegel.

"Está en juego la competitividad de las industrias, si queremos evitar que sus propietarios trasladen la producción a terceros países, o que se hundan las que hay en territorio europeo, este comercio tal y como está diseñado lo está rematando", explican fuentes de la industria a este diario.

Gran parte de la industria pesada de Europa lleva tiempo quejándose de que el ETS les obliga a pagar por las emisiones de sus fábricas.

Y la semana pasada, en una reunión celebrada en Amberes, lanzaron su mayor ataque hasta la fecha, exigiendo a los líderes de la UE que reduzcan el precio de la contaminación.

Precio de liquidación semanal de EUAS. Vertis

Lo que comenzó en 2005 como un esquema experimental de oferta limitada y un mercado de intercambio de derechos, se ha convertido en un mercado que solo en 2023 suponía más de 800.000 millones de euros, según explica a EL ESPAÑOL-Invertia los 'traders' en mercados de carbono de Vertis.

"Esa madurez es su mayor fortaleza, ya que cuenta con liquidez, participación y un precio ampliamente referenciado. También es su vulnerabilidad, ya que cuanto más central se vuelve el ETS, más se ve arrastrado a batallas políticas que no es su objetivo resolver", añaden.

Un cambio en la Ley

¿Qué se va a revisar este año en este mercado de CO2? La eficacia del sistema, el régimen de asignación gratuita de permisos de carbono y el uso de los ingresos provenientes de la subasta de permisos.

El EU ETS ya no se presenta únicamente como un instrumento de reducción de emisiones, sino que además debe responsabilizarse explícitamente de apoyar la competitividad y la autonomía estratégica, añaden desde Vertis.

Sin embargo, según Bruegel, hay un amplio conjunto de evidencia empírica que muestra que el ETS ha reducido las emisiones generales de la UE entre un 14% y un 16%, en comparación con un escenario sin políticas entre 2005 y 2020. Y además, ha tenido impactos modestos en la rentabilidad de las empresas y el empleo.

Pero las reducciones de emisiones han sido desiguales entre los sectores, con una rápida descarbonización en el sector energético y un progreso más lento en las industrias con uso intensivo de carbono, por un uso poco eficaz de las asignaciones gratuitas.

Si la revisión del EU ETS no convence, corre el riesgo de confirmar lo que los escépticos llevan tiempo argumentando: "El EU ETS es primero un instrumento político y después un mercado".

Durante meses, las capitales europeas han criticado las políticas medioambientales del bloque, argumentando que las onerosas normas ecológicas estaban estrangulando sus economías.

Alta volatilidad

La prima de incertidumbre sobre el futuro de este mercado empieza a acumularse. "Las caídas del precio del CO2 se han extendido por cuarta semana consecutiva", explican desde Vertis.

"Los fondos están reduciendo posiciones largas ante la escalada del ruido político. Algunos líderes europeos plantearon ajustes en el ETS1, límites de precio o incluso suspensión, mientras la Comisión defendía el sistema, generando un vacío político amplificado por los medios".

Según una encuesta realizada a 10 analistas, se prevé que los derechos de emisión de la UE promedien 92,65 euros por tonelada métrica en 2026 y 107,29 en 2027, un poco más que los 91,11 euros y 106,94 euros previstos en octubre.

“A corto plazo, los precios del CO2 en la UE seguirán estando correlacionados con los precios del gas, pero a medida que los nuevos actores industriales abandonen gradualmente las asignaciones gratuitas, veremos que la demanda se desplaza hacia las necesidades y los precios industriales siguiendo el coste de las tecnologías de descarbonización”, dijo Noemi Zurcher, analista senior de datos de mercados y políticas de carbono en Rystad, a Reuters.