A. Pérez
Publicada

Las claves

Octopus Energy ha puesto en marcha una iniciativa que pone el foco sobre un patrón comercial extendido en la mayoría de sectores que prioriza la atracción de clientes en detrimento de la confianza

La compañía tiene el objetivo de instaurar en la agenda pública la mala praxis que suponen las “ofertas especiales” de captación de clientes.

En el caso concreto del sector energético, Octopus Energy advierte de que las promociones siempre suenan atractivas para nuevos clientes, pero la realidad es que cuando te haces cliente puedes acabar pagando casi el doble en tu factura para que las empresas puedan permitirse más ofertas para los nuevos clientes.

En palabras de Roberto Giner, CEO de Octopus Energy España: “En el mundo de los servicios -desde las telecomunicaciones hasta la banca o los seguros- se ha consolidado una práctica que, aunque es legal y efectiva desde un punto de vista comercial, erosiona silenciosamente la base de cualquier mercado competitivo sano: la confianza".

"Un modelo que premia la infidelidad del nuevo cliente mientras penaliza, mediante subidas o ausencia de revisiones en las renovaciones, a aquel que decidió quedarse”, añade.

Según un análisis de 27.000 facturas de electricidad del mercado libre realizado por Octopus Energy junto con ESAVE, la brecha de precio entre un cliente que llega con una oferta "irresistible" y un cliente que lleva años sin cambiarse en algunas comercializadoras tradicionales puede alcanzar el 30% de sobreprecio.

En este sentido, el enfoque de la compañía es no utilizar ofertas agresivas temporales que suben de precio a la larga, priorizando la transparencia y precios justos constantes, manteniendo su apuesta por la cercanía, la confianza y soluciones inteligentes que contribuyen a acelerar la transición energética de los hogares y empresas.

“Si entras a un bar atraído por cervezas a un euro pero luego en la cuenta ves que la rebaja solo se hace en la primera y el precio va subiendo cuantas más te tomas, ¿cómo te sentirías? Pues esto es lo que ocurre con muchas ofertas para contratar la luz u otros servicios básicos”, reflexiona Roberto Giner.

Con el mensaje “si no lo aceptas en un bar, ¿por qué lo aceptas en tu factura de la luz?”, la energética busca elevar la conversación sobre las dudas éticas en las ofertas del sector eléctrico, poniendo sobre la mesa los derechos del consumidor y la transparencia necesaria para un problema que afecta a casi 30 millones de hogares.