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Las claves

Quien no innova, puede morir. Es un eslogan muy extendido en la gestión empresarial, pero en el caso de Naturgy se lo ha tomado al pie de la letra con la inauguración de un sistema pionero en el mundo de control remoto de todos sus ciclos combinados, situado en Sagunto (Valencia).

"Después de muchas deliberaciones, se consideró que este emplazamiento cumplía con los requisitos para centralizar todo el funcionamiento de las 17 unidades que tiene la compañía extendidas por todo el territorio español", señalan fuentes de Naturgy a EL ESPAÑOL-Invertia.

El nuevo Centro de Control Remoto (CCR) se ha puesto en marcha este mismo año y es todo un reto tecnológico. "Permite optimizar la gestión, mejorar la flexibilidad y reforzar la eficiencia de estas centrales", apuntan.

El centro integra herramientas digitales avanzadas, sistemas de supervisión y algoritmos predictivos basados en inteligencia artificial.

"No hay nada como este centro tan avanzado en el mundo". Y se ha elegido Sagunto por las buenas comunicaciones, al lado de uno de los puertos industriales más importantes del país, por contar con suficiente espacio para las instalaciones y contar con el personal cualificado.

La idea surgió en 2020, y después de mucho trabajo, ya está operativa, y se suma a las dos instalaciones a través de las cuales Naturgy gestiona su potencia renovable: el CCR de La Coruña, que supervisa el funcionamiento de parques eólicos y fotovoltaicos en España y México, y el CCI de Ourense, que se encarga de la supervisión de las instalaciones hidráulicas.

El coste del proyecto ha sumado unos 8 millones de euros, "y en el futuro se está pensando en crear un gemelo digital para que se refuerce la seguridad de su funcionamiento".

Operación reforzada

El control remoto de las plantas de ciclo combinado de Naturgy cobra especial importancia este 2025, porque se han convertido en un elemento clave del sistema para garantizar el sistema eléctrico, más aún tras el apagón general del 28 de abril.

Estas instalaciones han demostrado en 2025 su gran capacidad de respuesta para aportar condiciones de seguridad al sistema eléctrico, siendo claves en la reposición del servicio tras el cero energético, y luego como apoyo de la 'operación reforzada' del operador.

Centro de Control Remoto (CCR) de ciclos combinados de Naturgy en Sagunto (Valencia). Invertia

De hecho, en octubre, por ejemplo, los ciclos fueron la primera tecnología por generación del mix eléctrico, aportando el 23,6% de la generación nacional a través de energía en el mercado mayorista y servicios de ajuste para Red Eléctrica, el operador del sistema.

Según datos de Naturgy, sus plantas registrarán este año más de 3.000 arranques, cuatro veces más que en 2019. "En esta tecnología no tiene mucho sentido hablar de horas de funcionamiento al año, como ocurre, por ejemplo, con la eólica porque el valor de los ciclos es que es capaz de arrancar y parar varias veces al día".

Sin embargo, la intensidad con la que han operado estos meses de atrás ha supuesto un notable incremento de las inversiones necesarias para garantizar la respuesta que requiere el sistema.

Junto con otras plantas de otras compañías del sector, suman 25.000 MW de potencia flexible y suponen una energía de respaldo cuando el sol deja de brillar o el viento deja de soplar. Una capacidad que no tiene, por ejemplo, la nuclear, que aporta más energía de base que de respaldo.

Subastas de capacidad

Precisamente, este año de 'operación reforzada' de REE, los ciclos ya aportan un 20% del total de la generación del mix eléctrico, y por tanto, están siendo rentables.

"Sin embargo, es necesario que el Gobierno ponga en marcha los mecanismos de capacidad, porque si este año se han necesitado mucho, hace unos años apenas participaron en el mercado, y sin embargo, necesitábamos tenerlas para garantizar el suministro al país".

España elaboró ese plan de implementación, actualizado a 2025, como paso previo al diseño concreto del mecanismo, sin embargo, todavía el borrador tiene que ser aprobado por Bruselas, y sin saber la razón de ello, sigue estancado allí.

El objetivo declarado es garantizar seguridad de suministro en un sistema muy renovable, enviando señales de inversión a activos que aporten firmeza y flexibilidad.

El borrador regula tres tipos de subasta (principal y complementarias), cuyo volumen y periodicidad se fijarán según los análisis de cobertura de demanda a cinco años vista.