El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, ha señalado que la compañía tiene margen para mejorar la retribución al accionista si se da la circunstancia y no hay un cambio drástico en las condiciones macroeconómicas.

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Imaz ha realizado estas declaraciones en la conferencia con analistas de presentación de los resultados de la compañía en los nueve primeros meses, cuando obtuvo un resultado neto de 1.939 millones de euros, un 32% superior al obtenido en el mismo período de 2019, previo a la pandemia.

Lluvia de dividendos

La compañía ha anunciado también que propondrá a su junta de accionistas una mejora del dividendo en efectivo de un 5%, hasta los 0,63 euros por acción, y una recompra de 75 millones de acciones, equivalente al 4,9% de su capital social.

Imaz ha subrayado la apuesta de Repsol por mantener la prudencia financiera, y ha explicado que si la compañía registrara un exceso de caja podría optar bien por la aceleración de proyectos bajos en carbono, o bien por una mejora de la retribución al accionista, aspecto considerado como un pilar en su Plan Estratégico a 2025.

Dicho plan establece la recompra de 200 millones de acciones a lo largo del periodo, a razón de 50 millones de títulos anuales, por lo que la amortización anunciada hoy supone un avance en los objetivos.

Estrategia de descarbonización

El CEO de la compañía ha remarcado que "sigue habiendo margen de mejora" en los objetivos trazados, pero ha dejado claro que las decisiones se adoptarán "paso a paso", en función de las circunstancias, y siempre manteniendo la prudencia financiera del grupo.

El consejero delegado de la energética ha dicho que podría incrementar la ambición por las renovables y el hidrógeno. En el caso de la capacidad renovable, subiría un 15% sus objetivos en 2025, hasta los 6 GW de capacidad instalada, y un 60% para 2030, hasta llegar a los 20 GW. Y en el caso del hidrógeno, la apuesta es mayor. La nueva ambición supondría aumentar un 40% los objetivos para 2025 y un 60% más para 2030.

También prevé la construcción de puntos de recarga ultrarápido cada 50 kilómetros por las carreteras de nuestro territorio.

Preguntado por la posible salida a Bolsa o la incorporación de un socio a su filial de renovables, Josu Jon Imaz ha señalado que la compañía no tiene prisa en este sentido. Dice que no tiene una especial necesidad de financiación, y ha recordado que sigue vigente el plazo de 18 meses que se dio en noviembre de 2020 para tomar una decisión al respecto.

No obstante, ha reconocido que sería una forma de cristalizar el valor de la filial. "Estamos viendo oportunidades", ha señalado.