La primera fábrica de baterías de ion litio de España está muy cerca de ser una realidad en pocos meses. Será en Badajoz y en las próximas semanas, su propietaria, la empresa tecnológica Phi4Tech, anunciará la ubicación exacta. Eso sí, estará unida a la Plataforma Logística Del Suroeste Europeo, un polígono industrial de más de 600.000 metros cuadrados a pocos kilómetros de la ciudad. 

Paralelamente a la construcción de la fábrica, la empresa va a ampliar su centro de desarrollo del prototipo de la batería en Noblejas (Toledo) donde está la sede social de la compañía.

Así que contarán con una factoría en Badajoz y un centro tecnológico en Toledo. La ubicación en la ciudad extremeña tiene su razón de ser por la cercanía a las minas de litio que Lithium Iberia quiere explotar en Cañaveral (Cáceres) y también por la cercanía al puerto de Sines en Portugal, a poco más de dos horas. "Hemos trabajado con Avante Extremadura, la plataforma logística, y esperamos que en este año puedan arrancar las obras", aseguran a Invertia fuentes de la compañía.

El grupo español especializado en nanomateriales Phi4Tech pretende crear unos 500 de puestos de trabajo en la plataforma logística de Badajoz, con una capacidad final prevista de 10 GW y una inversión de 80 millones, planificada modularmente a lo largo del tiempo en 5 módulos de 2GW. 

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Batería 'made in Spain'

Phi4Tech puede presumir de haber cumplido todos los hitos en la investigación de una batería de ion litio 100% 'made in Spain'. Asegura que realiza supercargas en 6 minutos y tiene 30.000 ciclos de vida. Es decir, es de alta durabilidad, lo que la convierte en una batería de última generación. 

La expectación es tal que en diciembre pasado se organizó una visita de autoridades a sus laboratorios en Noblejas (Toledo) para conocer de cerca el prototipo de la batería. La delegación estaba formada por dos secretarias de Estado (Sara Aagesen, de Energía, y Teresa Riesgo, de Innovación), el secretario general de Industria, Raül Blanco, y los consejeros de Energía de la Junta de Extremadura y Castilla-La Mancha. 

Su propuesta es crear un híbrido de batería y supercondensador. Esta tecnología, además, no contiene cobalto, apostando por los criterios de sostenibilidad y reciclabilidad que rigen dentro del grupo empresarial y alineados con los valores promovidos por la Unión Europea.

Lithium Iberia

Litio de Cañaveral

La dueña de Lithium Iberia es Jesampa, una compañía creada por Íñigo Resusta, que es cofundador y presidente de Auriga Global Investors, y que proviene, al igual que el presidente de Phi4Tech, Mario Celdrán, de la poca exitosa Grabat Energy.

"El capital de Lithium Iberia es 100% español, hay empresarios extremeños, andaluces y madrileños", señalan fuentes de la compañía a Invertia. Su proyecto cuenta con el beneplácito de los municipios aledaños y también hay muy buena sintonía con la Junta de Extremadura. "Ya existía antes una mina y por tanto, no hay ninguna oposición social, el ambiente es muy diferente al que se escucha desde Cáceres ciudad". 

Por el momento, ya ha pedido el pase a concesión de explotación, y ahora la empresa tiene ahora tres meses para presentar toda la documentación pertinente. Los trámites administrativos hasta tener la autorización dependen de la Junta y pueden prolongarse a lo largo del año 2021. Si se consigue la autorización de explotación, comenzarían las obras del complejo minero que se desarrollarán a lo largo de 2022. 

Además, el proyecto conjunto con la fábrica de baterías está alineado con los objetivos de la Alianza Europea de Baterías y de la Comisión Europea.

Recreación de la planta de San José Valdeflórez de Infinity Lithium.

Litio en Cáceres

Otro gallo canta para Infinity Lithium. La compañía, propiedad de fondos de inversión australianos, lo tiene más complicado. El proyecto de la mina ya cuenta con la aprobación previa de la Junta de Extremadura para la investigación preliminar del yacimiento, pero se enfrenta a parte de la oposición de la población de la ciudad y el rechazo de la mayoría de los políticos locales.

Se trata del segundo yacimiento de litio más importante de la Unión Europea enterrado en un impresionante paraje en Cáceres, junto al Santuario de la Virgen de la Montaña, lo que hace aún más difícil su explotación. 

"Entendemos que de una manera u otra el litio debe venir de Extremadura, pero si no, buscaremos el litio en otro sitio", señalan desde Phi4Tech. 

Lo importante es que este proyecto industrial cumpliría con una de las máximas del Ejecutivo de Pedro Sánchez, que la transición energética sea 'made in Spain' en toda su cadena de valor, desde las materias primas hasta el producto final.   

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