Greenward, empresa especializada en la financiación de proyectos de eficiencia energética en la construcción, ha propuesto convertir el Fondo Nacional de Eficiencia Energética (FNEE), dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, en el primer banco 'verde' operativo del país.

La propuesta de Greenward se enmarca en la corriente de lucha contra el cambio climático impulsada por la Comisión Europea, que, entre otras medidas, busca duplicar la tasa de rehabilitaciones en la próxima década para recortar las emisiones de gases de efecto invernadero, impulsar la recuperación y reducir la pobreza energética.

Según señala el consejero delegado y fundador de la empresa, Eduardo Brunet, el actual sistema de subvenciones públicas "no está funcionando porque sus aportaciones resultan insuficientes y hay un gran volumen de capital de grandes inversores institucionales, fondos de inversión y fondos de pensiones que podría sumarse".

Con su propuesta, el FNEE pasaría a convertirse en catalizador de inversión privada para canalizar todo ese potencial de colaboración público-privada. De esta manera, contribuiría a multiplicar la tasa de financiación de proyectos dirigidos a mejorar la eficiencia energética de los edificios y a la descarbonización de la economía.

En España, el 55% de los 10 millones de edificios existentes se construyó antes de que hubiera normativa aplicable y el 40% incluye los criterios de una normativa "muy básica" de 1979, lo que arrojan unas necesidades de inversión entre 2021 y 2030 que superan los 85.000 millones de euros.

De forma paralela, Greenward considera que actualmente no existen en el mercado español productos ni estructuras que faciliten la financiación a largo plazo, a tipos de interés competitivos y bajo modelos estandarizables que disminuyan el riesgo de la operación y permitan su escala, cubriendo el 100% del coste del proyecto.

La compañía calcula que si entre el FNEE, el Plan de Vivienda y los Fondos Europeos se destinaran 2.000 millones de euros al año, en cuatro años se habría generado una actividad económica equivalente a 52.000 millones de euros, creado 832.000 puestos de trabajo, reducido los costes de desempleo en 7.600 millones de euros y generado un retorno fiscal de 15.200 millones de euros.

ICO y BEI

La propuesta presentada por Greenward contempla proporcionar al Fondo Nacional de Eficiencia Energética de un mandato más amplio y dotarlo de unos nuevos instrumentos que le acerquen al modelo de 'Banco Verde', atrayendo el capital privado que permita que los grandes proyectos de renovación energética se afronten con menos trabas.

Su gestión se encargaría a un equipo ejecutivo contratado en el sector privado con probada experiencia en financiación climática, renovación energética y mercados de capitales, que reportaría al órgano público de control del FNEE.

La propuesta contempla dotar al banco 'verde' de las aportaciones anuales con que cuenta el FNEE --de unos 250 millones de euros-- a las que se sumarían nuevas aportaciones derivadas del ICO, líneas del Banco Europeo de Inversiones (BEI), participación en el mercado de derechos de emisión y de un recurso extraordinario dentro del plan 'NextGeneration EU'.

La suma de todos los fondos podría alcanzar una cifra superior a los 2.000 millones de euros, con el objetivo de multiplicar cada euro de inversión del FNEE en financiación de proyectos de renovación energética por, como mínimo, cuatro. Incorporando capital privado, la cifra podría superar los 8.000 millones de euros al año.

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