Acciona, en consorcio con Copasa y la japonesa Hitachi, ha sido invitada a competir por la construcción de un tramo del trazado de AVE que está previsto se complete en California (Estados Unidos), un contrato estimado en 1.600 millones de dólares (unos 1.430 millones de euros).

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En caso de lograr el contrato, el grupo que preside José Manuel Entrecanales desembarcaría en el negocio constructor estadounidense, un mercado estratégico para la compañía en el que desde hace años está presente con la división de energías renovables.

Acciona lidera uno de los tres grupos de empresas que la California High Speed Rail ha seleccionado e invitado a presentar ofertas para hacerse con el tramo, según informa esta entidad pública promotora de la infraestructura.

El consorcio con sello 'made in Spain', en el que también participa la ingeniería Typsa, competirá con otros dos, uno canadiense y otro local.

Se trata del formado por Bombardier, la italiana Salcef y la local The Weitz Company, y del integrado por las estadounidenses Fluor, Balfour Beatty Infrastructure, Aecom y Egis Rail.

Tramos

El contrato contempla la construcción de un tramo de AVE de 190 kilómetros de longitud entre las ciudades de Madera y Shafter, en el valle central de California. También incluye la ejecución de un tramo de vía electrificado que se empleará para probar los trenes.

Este es uno de los tramos del trazado de la conexión por ferrocarril de Alta Velocidad entre Los Ángeles y San Francisco que el Estado de California decidió completar cuando a comienzo de 2019 convino suspender las fases del proyecto que aún no se habían puesto en marcha al considerar que "supondría mucho tiempo y costaría mucho dinero".

En concreto, se concluirán las obras de la primera fase, esto es, los alrededor de 200 kilómetros de línea entre las ciudades de Merced y Bakersfield, en el referido Central Valley.

Esta decisión permitió a ACS mantener el contrato que en 2014 logró en el proyecto, el del tramo entre Fresno y el Norte de Bakersfield, estimado en unos 1.083 millones de euros.

El por el momento frustrado corredor completo entre los Ángeles y San Francisco planteaba la construcción de una línea de 827 kilómetros de longitud y 24 estaciones, que se esperaba poner en servicio en 2033.

El tramo que se completará es uno de los dos AVE que se construyen en Estados Unidos, junto el que unirá Houston y Dallas, en Texas, en este caso promovido por un grupo privado y en el que participará Renfe tras lograr recientemente la futura explotación de la línea.