Valencia

El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, ha rebajado este viernes el optimismo por la subida de medio punto en los tipos de interés tras años de contracción. "No va a haber ningún filón de crédito, 2023 va a ser un año duro", ha advertido el ejecutivo en la rueda de prensa ofrecida en Valencia para presentar los resultados trimestrales de la entidad financiera.

Gortázar, si bien ha subrayado que la economía "no va a destruir empleo como en 2008", el próximo ejercicio sí prevén una importante caída que se traducirá en "un incremento de la morosidad". En este contexto, y teniendo en cuenta además la galopante inflación que sufren los clientes, CaixaBank no prevé un gran negocio el próximo ejercicio en la concesión de créditos gracias a la subida de tipos.

Por otra parte, el directivo ha destacado que, para la entidad financiera, la subida de tipos solo supondrá "perder menos". "Hay que recordar que venimos de un largo periodo con tipos negativos. La nueva situación, con los tipos en el 0,75%, permitirá corregir ligeramente la caída en nuestro margen de intereses, pero seguiremos en negativo", ha destacado.

El impacto de la subida de tipos de interés en el mercado hipotecario ha copado buena parte de la rueda de prensa. Gortázar ha destacado que la tasa de esfuerzo de sus clientes va a crecer "de cerca del 25% a cerca del 30%". Les costará, en consecuencia, un 5% más pagar la hipoteca.

Según ha descrito, los clientes a los que más les va a afectar son a los que han firmado más recientemente sus hipotecas a tipo variable, ya que se encuentran en una primera fase en la que, debido al sistema francés, se enfrentan a un alto porcentaje de la cuota destinado a abonar los intereses.

72% a tipo fijo

Gortázar, sin embargo, ha precisado que, en el caso de la cartera hipotecaria de CaixaBank -que es de 125.000 millones, la más grande de España- el 60% son créditos que se concedieron antes de 2012 y un tercio en los últimos siete años. Del total, el 72% fueron a tipo fijo.

"Estamos hablando de personas que llevan ya más de 10 años haciendo frente a su hipoteca a tipo variable. En muchas ocasiones se han concedido a tipos variables superiores a los que tenemos en este momento en el mercado, por tanto, esperamos que puedan volver a hacer frente a pagos como hicieron en el pasado, confiamos en que eso, salvo excepciones, no sea ni mucho menos un problema", ha valorado.

Gortázar ha explicado que mantienen unos criterios de riesgo de mucha prudencia y que la producción de hipotecas en 2022 ha sido de más del 90% a tipo fijo: "Las estadísticas que manejamos de nuestros clientes de pérdida esperada, de la nueva producción etc, siguen siendo muy buenas. Tengo mucha tranquilidad".

Preguntado sobre las medidas a tomar frente al aumento de coste de las hipotecas, Gortázar ha dicho que deben debatirse entre las entidades y asociaciones bancarias y llegar a una posición conjunta. "Prefiero no especular ahora sobre qué soluciones nos gustan más o menos. Ese debate es más efectivo tenerlo en el grupo de las entidades afectadas y después acordarlo con el Gobierno", ha dicho.

Morosidad

Por lo que respecta a la morosidad, Gortázar ha advertido de un deterioro "razonablemente moderado" en 2023 y, por tanto, también de sus ratios, aunque ha dicho que no están hablando de una situación de morosidad disparada como la que se vivió en algunos años tras la crisis de 2008.

En concreto, CaixaBank ha registrado una ratio de morosidad del 3%, y se sitúa en niveles mínimos desde 2008, mientras que los saldos dudosos descienden hasta los 11.643 millones de euros por la evolución de los indicadores de calidad de activo y la gestión activa de la morosidad, con una reducción de 1.991 millones en el año y de 782 en el trimestre.

Sobre la evolución de los préstamos parcialmente avalados por el Instituto de Crédito Oficial (ICO), un 28% del total ya ha sido amortizado o cancelado y, del resto, un 95% está ya amortizando principal y solo un 4,4% está clasificado como morosidad.

[CaixaBank gana 2.457 millones hasta septiembre, la mitad que hace un año por el efecto de la fusión con Bankia]

El consejero delegado de CaixaBank ha hecho estas valoraciones en la rueda de prensa para presentar los resultados de la entidad, que obtuvo un beneficio neto atribuido de 2.457 millones de euros en los nueve primeros meses del año. La cifra representa casi la mitad que en el mismo periodo de 2022 por el impacto de la fusión con Bankia, pero supone un 17,7% más si se descuenta la misma.

"Si se tienen en cuenta los impactos generados por la integración, el resultado baja un 48,8% interanual, ya que el beneficio a 30 de septiembre de 2021 fue de 4.801 millones de euros por la aportación positiva a efectos contables de 4.300 millones del fondo negativo de comercio o badwill y otros resultados extraordinarios asociados a la fusión", ha precisado la enseña.

En cambio, las ganancias son "un 17,7% más respecto al mismo periodo del ejercicio anterior, teniendo como base perímetros homogéneos". "Este incremento se sustenta en unos sólidos niveles de actividad comercial y en los ahorros de costes conseguidos por las sinergias de la fusión", ha subrayado la compañía.

"Las ratios de rentabilidad continúan en niveles similares a los de 2021. La rentabilidad ROTE se ha situado en el 8,4%, nivel aún inferior al del coste de capital", ha agregado el banco, que también ha apuntado que "el resultado contable aumenta un 21,5% sin incluir los efectos extraordinarios derivados de la fusión". 

El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, ha resaltado al respecto que "en un año marcado por la ejecución de la integración, la entidad ha vuelto a demostrar su fortaleza comercial, lo que, unido a la obtención de sinergias de costes, nos permite elevar un 17,7% el resultado en base comparable".

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