El juez encargado del caso que enfrenta a Andrea Orcel y a Santander por el fichaje frustrado del primero como consejero delegado hace tres años ha decidido rectificar su sentencia y ha rebajado la indemnización que el banco deberá abonar al italiano. Concretamente, ha decidido reducirla desde los 68 millones de euros iniciales hasta 51,4 millones, según ha podido saber este periódico.

Hace prácticamente un mes, el juez decidió condenar al banco que preside Ana Botín a pagar un total de 68 millones de euros al banquero, a quien había decidido en el otoño de 2018 nombrar consejero delegado, fichaje al que se dio marcha atrás en enero de 2019. El banco tuvo desde el primer momento la intención de presentar un recurso contra la sentencia ante la Audiencia Provincial de Madrid, si bien no había podido hacerlo a la espera de que llegara esta corrección. Con ella en la mano, el banco lo presentará próximamente y dispone aún de varias semanas para hacerlo.

La indemnización contemplaba una compensación a Orcel con 17 millones de euros en concepto de bonus de incorporación; 35 millones de euros por asunción de incentivos a largo plazo; 5,8 millones de euros en concepto de dos anualidades del salario, lo que está recogido en la cláusula ‘retribución objetivo anual’, y, por último, 10 millones de euros en concepto de daños morales y reputacionales. A estas cantidades debe sumárseles el interés legal desde la fecha de presentación de la demanda más dos puntos desde la fecha de la sentencia.

Rebaja

Ahora, sin embargo, el juez ha decidido cambiar parte de estos importes. La modificación del fallo, adelantada por El Confidencial, llega después de que el magistrado del Juzgado de Primera Instancia número 46 de Madrid decidiera reducir parte del bonus al que tenía derecho el italiano.

En su sentencia inicial, había incluido una parte que Orcel ya había cobrado de UBS, la entidad que dejó para incorporarse a Santander, por lo que ahora ha creído conveniente eliminar esa parte de la indemnización que debe pagarle el banco. Además, tras la corrección el importe que el banco debe pagar en efectivo pasa de 68 millones a 32 millones, pues una parte se abonará en acciones.

El fallo recogía la percepción del juez de que "puede entenderse que la decisión en contra por parte del banco, tomada en fecha de 15 de enero de 2019 [la de la marcha atrás en el fichaje] le produjera una considerable frustración, desasosiego, incertidumbre y un cierto descrédito en el ámbito bancario".

Desde Santander se muestran "satisfechos" con esta corrección, si bien fuentes de la entidad recuerdan que se va a presentar un recurso para intentar anular la condena.