Importante toque de atención para los tres grandes bancos españoles en materia de responsabilidad social. CaixaBank, Santander y BBVA no cumplen en acción climática y de sostenibilidad, según denuncia un informe recién publicado por la ONG de inversión responsable ShareAction.

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La investigación llega en un momento crítico, tras el reciente informe del IPCC, auspiciado por la ONU y que advertía que los efectos del cambio climático “durarán milenios”, con la COP26 de Glasgow a punto de tener lugar en noviembre y en mitad de la investigación por supuesto ‘greenwashing’ de DWS, la gestora de fondos de Deutsche Bank.

La investigación de la ONG británica interroga a los bancos europeos sobre ocho temas críticos relacionados con el clima y la biodiversidad. Entre ellos, están los objetivos de cero neto, la divulgación de información sobre altas emisiones de carbono, las políticas sectoriales (relacionadas con el carbón, el petróleo y el gas, el transporte marítimo y la biomasa), la biodiversidad y la remuneración de los ejecutivos.

Básicamente, el análisis muestra que, aunque algunos bancos están demostrando su liderazgo en temas específicos, ningún banco europeo tiene un plan integral para garantizar la sostenibilidad en todos los temas. CaixaBank, Santander y BBVA están incluidos en el análisis y se extrae que no cumplen con sus objetivos de sostenibilidad.

“CaixaBank, Santander y BBVA se han comprometido a alcanzar el objetivo de cero neto para 2050 y han dado algunos pasos para conseguirlo. Sin embargo, todos ellos fracasan en el primer obstáculo de la acción climática: publicar estrategias de eliminación del carbón”.

Según denuncia Jeanne Martin, de ShareAction, “los bancos no pueden permitirse perder tiempo vital debatiendo el cómo, el qué y el porqué del fin de la era del carbón cuando hay tanto en juego, como la estabilidad financiera y medioambiental”.

Un grupo de 115 inversores de primera línea ha pedido recientemente a los bancos mundiales que publiquen políticas sobre el carbón acordes con la ciencia antes de la COP26. “Si los bancos no cumplen, deberían estar preparados para escuchar a los accionistas en 2022”, avanza Martin, una de los dos autores del documento.

Del carbón a la biomasa

Por ejemplo, los tres primeros bancos españoles van con retraso respecto a sus compromisos de reducir a la mitad sus emisiones financiadas para 2030, con el fin de garantizar el cumplimiento de su objetivo para 2050. Tanto BBVA como Santander se han comprometido a alcanzar cero emisiones en sus carteras para 2050 como máximo, pero aún no han empezado a tomar medidas concretas para lograr este objetivo.

Han establecido objetivos provisionales para la minería del carbón, pero ninguno de los dos bancos ha publicado sus estrategias de eliminación del carbón. Y aunque el 65% de la financiación de los bancos para los combustibles fósiles procede de avales de mercados de capital, ninguno de estos bancos incluye actualmente estas actividades en sus objetivos, relata ShareAction.

Una mina de carbón. Ricardo Gomez Angel, Unsplash.

En línea con lo anterior, ninguno de estos tres bancos grandes de España ha implementado umbrales tanto relativos como absolutos para el sector de la energía y la minería del carbón en línea con las recomendaciones de la Lista Global de Salida del Carbón. 

Aunque BBVA se ha comprometido a eliminar progresivamente la financiación a las actividades relacionadas con el carbón térmico, estas políticas “están plagadas de lagunas”.

Por otra parte, ningún banco español se ha comprometido todavía a dejar de financiar totalmente la expansión de nuevos combustibles fósiles, a pesar de que la Agencia Internacional de la Energía (IEA, por sus siglas en inglés) ha constatado que 1,5 grados centígrados requiere que no pueda haber nuevos combustibles fósiles. 

Aunque estos bancos restringen en cierta medida la financiación actual de fuentes no convencionales, mantienen una exposición sustancial a estas actividades a través de la financiación corporativa de empresas diversificadas como las grandes petroleras, según la ONG inglesa.

El punto discordante tiene que ver con la biomasa, ya que ninguno de los grandes bancos españoles clasifica la biomasa como una actividad restringida. ShareAction sostiene que la biomasa merece urgentemente una mayor atención por parte de los financieros con conciencia climática.

Como argumenta, “en el momento de la combustión, la madera emite más dióxido de carbono (CO2) que el carbón, mientras que este carbono tarda décadas en ser reabsorbido por el crecimiento de los bosques. Sin embargo, el sector sigue siendo ignorado por los bancos. Solo Santander ha hecho pública su política de biomasa”.

Activismo accionarial en 2022

En última instancia, la mayoría de los bancos han integrado algún tipo de métrica de sostenibilidad en sus estrategias de remuneración de los ejecutivos. Pero en muchos casos estas métricas tienen poca relevancia para el impacto global del banco en el clima.

El informe de ShareAction ofrece listas de verificación de las principales prácticas y los próximos pasos de las políticas bancarias en cada tema, así como sugerencias de preguntas de compromiso para ayudar a los inversores a cuestionar los planes de los bancos.

Cuando los inversores no estén satisfechos con las respuestas de los bancos, ShareAction los anima a votar en contra de los directivos y a presentar y votar a favor de las resoluciones de los accionistas sobre el cambio climático y la biodiversidad en las juntas generales de los bancos de 2022.

Reacción de BBVA

Tras la publicación del informe, BBVA ha salido al paso afirmando que el banco "tiene unos objetivos claros de salida del carbón, tal y como anunciamos el 5 de marzo de 2021. BBVA reducirá a cero su exposición a actividades relacionadas con el carbón, dejando de financiar a empresas en esas actividades, antes de 2030 en los países desarrollados y antes de 2040 en el resto de países en los que está presente. Esta decisión, recogida en la actualización del Marco Medioambiental y Social de BBVA, está alineada con la propuesta del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, en inglés), consistente en limitar la subida de las temperaturas a un máximo de 1,5ºC y con la ambición de conseguir una economía neutra en carbono en 2050".

El banco añade que "BBVA se ha comprometido a que toda su cartera de crédito y de inversión sean neutras en emisiones netas de gases de efecto invernadero en 2050 como fecha límite, en línea con la ciencia y los objetivos más ambiciosos del Acuerdo de París. Además, el impacto directo de su actividad también tendrá que ser neutro, algo que BBVA ya ha conseguido en 2020".