Buenas sensaciones de los principales directivos de CaixaBank para los próximos meses marcados por la pandemia. Al menos, mejor de lo que esperaban. El consejero delegado de la entidad, Gonzalo Gortázar, reconoce que será en este 2021 cuando se alcance el pico de la morosidad, que en todo caso será "contenido y gestionable" frente a las peores previsiones que manejaban hace unos meses. 

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Durante la presentación de resultados anual de este viernes, el directivo ha estimado que, frente a la caída de la morosidad hasta el 3,3% registrada el pasado año, la de 2021 "no estará muy lejos de los niveles actuales". De hecho, se mantendrá en niveles por debajo del 5% que preveían en abril. 

Gortázar ha recordado que casi todas las moratorias concedidas por la entidad en los créditos al consumo ya han vencido, y la mayoría están al corriente de pago (un 98%). "Tendremos más impacto en pymes y autónomos", reconoce, "pero será algo gestionable con las provisiones que ya hemos realizado".

En este sentido, el banquero espera un menor nivel de dotaciones este año, que permitirá recuperar beneficios. Siempre en función de cómo evolucione la recuperación económica. Advierte, no obstante, que "tenemos que ser prudentes y gestionar muy activamente" los riesgos que se avecinan. Especialmente en el crédito a pymes de los sectores más afectados por la crisis, donde esperan el mayo repunte de impagos en los próximos meses.  

"Tendremos un impacto en los sectores más afectados, que han tenido síntomas previos por una menor fortaleza financiera, pero será un impacto contenido respecto a la sensación que se trasladaba hace unos meses, sobre que sería tan relevante como para desestabilizar al sector financiero", insiste. Recuerda, además, que el endeudamiento de las empresas no financieras ha subido por encima del 101% del PIB, "pero en 2009 estaba en el 140%".

Optimismo macro

CaixaBank también se ha mostrado optimista con la recuperación económica, gracias al impacto de las vacunas en los próximos meses. Sus previsiones apuntan a la economía española rebotará un 6% en 2021.  

Pese a todo, considera que hay que tomar decisiones para ayudar a las empresas en los próximos meses, cuando se espera un repunte en los problemas de solvencia. Gortázar ha insistido en que "a base de deuda no es como se soluciona un problema", en referencia a los préstamos avalados por el ICO.

Aunque considera que ha sido una de las medidas más efectivas para paliar el impacto de la crisis en las empresas, advierte que esos planes ya son parte del pasado. "Ahora hay que asegurarse de que los negocios que son viables puedan ser solventes, con ayudas concretas bien dirigidas. Hay que recordar que las ayudas salen del bolsillo de todos los españoles".

En este sentido, el presidente de CaixaBank, Jordi Gual, ha pedido al Gobierno que acelere en reformas necesarias, como las pensiones, el mercado laboral y, también, en las Administraciones públicas "que tienen un peso importante en nuestra economía".

Ambos directivos han advertido de que las autoridades públicas "deben estar al nivel" para coordinar un correcto uso de los fondos europeos, asegurando que la banca puede servir de gran ayuda no solo para canalizar las ayudas, sino para tomar las decisiones correctas a la hora de elegir los proyectos. 

Más espacio para fusiones

Sobre la fusión con Bankia, Gortázar ha resaltado que "la operación nos hace más fuertes y abre un mundo de oportunidades que sabremos aprovechar para proyectar a futuro una trayectoria de éxitos que ya suma más de 115 años".

El banquero ha explicado que el proceso avanza a buen ritmo, aunque reconoce que "hay temas muy importantes y sensibles", reconociendo que aún no se han detallado las posiciones directivas de la nueva entidad. Tampoco han entrado en detalle sobre el plan de ajustes que se llevará a cabo una vez se formalice la fusión, previsiblemente antes de que termine el primer trimestre del año. 

Eso sí, ha indicado que los recortes se harán bajo un plan unificado, al contrario de lo que han hecho otras entidades como Banco Santander con la absorción del Popular. En aquel momento, la entidad realizó primero un ajuste en servicios centrales y, después, en la red de oficinas. 

Del mismo modo, Gortázar ha defendido que CaixaBank se mantendrá en las regiones donde permanece como única entidad, casi 300 municipios, mostrando su compromiso con la inclusión financiera. 

El directivo ha recordado que el proceso de fusión depende de las autorizaciones del supervisor y, sobre todo, de Competencia. "Una integración como esta tiene muchas más repercusiones por su tamaño, por lo que puede llevar más tiempo el análisis en determinadas autoridades", explica. Aun así, insiste en el "buen feeling" del proceso. 

Aunque descarta que CaixaBank vaya a seguir participando en nuevas operaciones en España, sí considera que hay espacio para que otros avancen en el proceso de consolidación bancaria