La fiesta del crédito vivida en el segundo trimestre de 2020 gracias a las líneas avaladas por el Instituto de Crédito Oficial (ICO) toca a su fin. El Banco de España ha empezado a constatar un endurecimiento en los criterios de concesión ante el mayor riesgo que perciben las entidades por el deterioro económico y la evolución de la pandemia.

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Así lo ha vuelto a poner de manifiesto el organismo en un artículo analítico publicado este viernes, en el que explica que, en la segunda mitad del año, “los criterios de concesión de préstamos se habrían endurecido de forma generalizada”, tal y como señalaba la última Encuesta sobre Préstamos Bancarios (EPB) publicada la pasada semana.

Esto se habría reflejado en un aumento de la proporción de préstamos denegados en todos los segmentos de crédito durante el cuarto trimestre de 2020. En el caso de la financiación a los hogares, el endurecimiento para las hipotecas habría sido mucho más moderado. Pero la menor tolerancia al riesgo en las entidades y las expectativas de debilidad de la actividad económica, “unidos a la percepción de un deterioro de la solvencia de los prestatarios”, sí ha perjudicado otros segmentos como el crédito al consumo.

Pablo Hernández de Cos, gobernador del Banco de España

En el caso de la financiación a las empresas, las entidades financieras habrían endurecido los criterios de concesión debido al incremento de los riesgos por las peores expectativas sobre la actividad económica en general y de las perspectivas de ciertos sectores o empresas, así como a los mayores riesgos sobre las garantías solicitadas”, insiste el organismo comandado por Pablo Hernández de Cos.

Un endurecimiento que se produjo pese al apoyo de las líneas de avales públicos, aunque la mejora de las condiciones pactada a final de año, con extensión en los plazos de devolución y periodos de carencia, “habrían podido contribuir a moderar el grado de endurecimiento en el cuarto trimestre de 2020”.

Los datos del Banco de España reflejan cómo el stock del crédito concedido por las entidades de depósito en España al sector privado residente experimentó un aumento del 2,6% interanual a cierre de septiembre. Sin embargo, dejan claro que esa expansión se frenó notablemente si solo se tiene en cuenta el tercer trimestre de 2020.

El crédito a los sectores más afectados por las restricciones a la movilidad durante la crisis también ha mostrado tasas interanuales de crecimiento significativamente mayores que las del conjunto de la actividad empresarial. En concreto, un crecimiento del 16,4%.

Entre las ramas cuya financiación bancaria ha mostrado un mayor dinamismo, destaca el sector de la hostelería y de actividades artísticas, recreativas y de entretenimiento, que ha crecido un 30,6% interanual. Pero, de nuevo, en el tercer trimestre el crédito al conjunto de los sectores sensibles a la crisis ha caído un 0,2%.

El Banco de España defiende que los avales del ICO y las moratorias han sido, sin duda, un auténtico salvavidas para estos sectores más dañados. Con datos hasta septiembre de 2020, el stock de crédito acogido a estas moratorias se situaba en torno a 36.700 millones de euros, lo que representaba alrededor del 3,4% del crédito total al sector privado residente.

Fuente: Banco de España

El organismo constata que un 45% de estas moratorias ya vencieron en septiembre, y la cifra se acercaba al 70% a finales de octubre de 2020. Por su parte, las moratorias de las asociaciones, con plazos de suspensión de pagos más largos, acumulan en torno al 45% de los vencimientos en los meses de abril y mayo de 2021.

Estas medidas han provocado que, pese al impacto de la pandemia, los bancos hayan podido mantener el crédito dudoso a raya en los últimos meses, también por la venta de carteras en el mercado. Incluso la ratio de morosidad de los sectores más sensibles a la crisis ha pasado del 6,3% en junio de 2020 al 6,2% en septiembre, según los datos que maneja el Banco de España.

Por último, el organismo constata que el crédito con medidas de refinanciación o reestructuración alcanzaba en septiembre de 2020 los 52.500 millones de euros, repartido a partes iguales entre sociedades no financieras y empresarios individuales y hogares.

“La caída en el stock de operaciones de refinanciación se ha estabilizado, con un descenso interanual del 14% en el tercer trimestre, frente al 14,1% en junio de 2020, excepto en el crédito refinanciado a los hogares destinado al consumo, que creció un 19,3% en tasa interanual (un 16,1% en junio de 2020)”, indica en su análisis el Banco de España.